Manifestó a nuestro medio uno de los pasajeros frecuentes de estas líneas que sufren la falta de inversión.
El transporte público es medio muy utilizado por la ciudadanía lo que implica que esté en buenas condiciones para brindarles comodidad y seguridad a los pasajeros que abonan por usar este servicio.
Sin embargo esto parece no ocurrir ya que la gente está muy disconforme y enojada por el estado en que están las unidades, por la falta de frecuencia y porque no tienen aires acondicionado.
Quienes vienen reclamando hace tiempo, son los pasajeros que utilizan unidades con destino a Santa Rosa o La Paz. Los colectivos no tienen en funcionamiento el aire acondicionado por lo que viajar es un infierno. Esto no debería pasar cuando la gente paga para hacer el uso de este servicio.
Ante esto es que los pasajeros se comunicaron con nosotros para comunicarnos lo que viven a diario.
“Hoy me tomé tres micros, me tomé el expreso La Paz- Mendoza que pasó a las 15 horas por La Dormida sin aire, era un Dicetours, después me tomé un Nueva Generación que vine hasta la escuela en Las Catitas sin aire. Después de Las Catitas me tomé otro Nueva Generación que iba hasta La Dormida y tampoco tenía aire, una mamá llevaba a su hijo sin remera y con las ventanas abiertas porque no se podía estar del calor que hacía”, manifestó uno de los pasajeros.
A esto se sumó otro testimonio, “No se puede viajar así porque hay unidades que tienen las ventanillas trabadas por lo que estar ahí es un infierno. Con estos días de ola de calor, estar adentro de estos colectivos es exponerte a 45°C”.
Sin dudas es una situación muy peligrosa sobre todo para niños y adultos que hacen uso de estas frecuencias. “En ocasiones hay adultos mayores que se descomponen por lo que hay que hacerlos atender por médicos”.
Estas situaciones dejan al desnudo la escaza inversión que hay en los servicios de transportes de la Zona Este. Esto genera preocupaciones sobre las condiciones de seguridad y confort en estos viajes que duran mucho tiempo sobre todo para las familias con niños pequeños y personas vulnerables.
Las autoridades deberían tomar cartas en el asunto para garantizar que se cumplan los estándares de calidad y seguridad en el transporte público.





