Un relevamiento de Argentinos por la Educación indicó que en la actualidad, niños y adolescentes pasan entre 5 y 8 horas por día con sus dispositivos, lo que puede generar diferentes consecuencias de todo tipo.
La psicóloga Anabella Serventi analizó estos datos en una entrevista con Radio Regional: “Si yo estoy entre 5 y 8 horas consumiendo contenido de redes sociales, pensá en el tipo de narrativa que hay en redes sociales, que es muy breve, que las descripciones de las fotos son cada vez más breves, que los videos suceden en un minuto o menos porque es imposible sostener la atención de gente, ya que pasa seguido al otro contenido, bien al contenido siguiente, y eso genera una narrativa muy breve”.
“No tengo tiempo de elaborar un texto de más de 3, 4 párrafos, sino que todo sucede en contar una historia muy chiquitita, donde tal vez hay mucha activación emocional en un rango breve de tiempo, que yo después no las gestiono fisiológicamente”, agregó.
Serventi también indicó que “vos pensás que entraste a red social y viste 4 o 5 reels, y viste un animalito que te dio ternura, viste una imagen de violencia que te dio miedo, viste algo de geopolítica que te generó desasosiego, te vendieron algo que te motivó, o algo fue a tu circuito de recompensa”.
“Todas esas activaciones emocionales es un cóctel químico dando vuelta por tu cuerpo, que después tiene que volver a su nivel de base, a su estado basal. Por eso quedas agotado, aunque solamente estuviste escrolleando en el sillón, porque tu cuerpo fisiológicamente le cuesta mucho sostener”, explicó la profesional.
Los chicos crecen bajo este paradigma
Por otro lado, la psicóloga señaló que “los chicos, si no consumen algo, creen que se quedan afuera. Son chicos que están creciendo bajo este paradigma que les hace creer que, si tienen haters, es porque lo están haciendo bien. Entonces, estamos equiparando la hostilidad con la astucia, el comentario más hostil en redes sociales es el más astuto, y genera una cadena de competencia de quedar enganchados ahí, que es bastante tenebroso también, porque así les enseñamos a comunicarse”.
“En 2025 se hizo un estudio con 7000 chicos, y correlacionaron la cantidad de horas de uso de pantalla diaria con sus resonancias magnéticas. Y la correlación es muy clara, aquellos que tienen más horas de pantalla diaria tienen más finita su corteza cerebral, es decir, menos volumen neuronal en su corteza cerebral”, concluyó.






