El lunes pasado, una mujer atropelló a un padre y su hijo en una estación de servicio, lo que generó el debate sobre las medidas de seguridad con las que cuentan este tipo de establecimientos.
Silvana Castiglione, licenciada en Higiene y Seguridad, contó algunos detalles sobre este tema: “Las estaciones de servicios tienen como riesgo principal no solo el atropello de las personas que trabajan en el lugar, sino también de los transeúntes que habitualmente están en la parada del colectivo o caminando por las veredas. Al ser un espacio abierto y estar sobre la calle, es uno de los riesgos principales”.
“Lo que hacemos es capacitar para que ellos entiendan que la visión que tienen que tener en su puesto de trabajo es 360, porque los autos pueden venir de cualquiera de las dos calles donde está la estación, o si es a mitad de cuadra de la calle, sobre la que está la estación, y puede haber un impacto fuerte”, explicó la licenciada.
En relación a las medidas de seguridad de las estaciones de servicio, Castiglione afirmó que “algunas protegen ciertas zonas con barreras o barras que están amuradas al hormigón, que lo que hacen es que, ante un impacto, el auto no cause un daño mayor”.
Igualmente, admitió que “es un análisis muy particular para cada una de las estaciones de servicio. No es que en todas pueden poner lo mismo, porque, obviamente, el diseño cambia, no todas están ubicadas de la misma manera”.
Qué dice la ley
Sobre este tema, la entrevistada comentó que existe una resolución que muchas veces no se respeta: “Las estaciones que tienen más de 40 metros de largo, de una sola cara, tienen que poner protecciones para las personas que caminan por la vereda”.
“Es como un descanso para que la persona, cada tanta cantidad de metros, pueda frenar. Y también lo que hace es proteger los surtidores ante un impacto”, detalló






