El último informe del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA), dejó conclusiones preocupantes en relación al panorama actual del aprendizaje en las escuelas de todo el territorio nacional.
Elena Kuchimpós es neuropsicoeducadora y directora del Instituto de Formación Parlamentaria y Ciudadanía (IFOPAC), y analizó los resultados de las pruebas: “Indudablemente que no estamos bien, y esta fotografía que dan las pruebas PISA 2025 es el resultado de todo un proceso de los niños, esa trayectoria educativa y cómo llegan a esta edad con la conformación de qué habilidades han desarrollado”.
En ese sentido, la especialista indicó a Radio Regional que las pruebas PISA no marcan qué cantidad de contenido han aprendido, sino qué habilidades: “Va mucho más profundo que el contenido que se imparten en los colegios”.
“En matemáticas, 3 de cada 4 no resuelven problemas elementales de la vida cotidiana, es gravísimo. Y cuando hablamos de matemáticas, no estamos hablando de que no sepan sumar o hacer una división, estamos hablando de que no saben resolver cosas de la vida cotidiana”, agregó.
Además, indicó que “6 de cada 10 no interpretan textos, por lo tanto, no interpretan consignas, consignas simples a resolver en la vida real”,
El rol de la formación docente
Dentro del análisis que Kuchimpós realizó también profundizó sobre la importancia de la formación de los docentes: “El foco está puesto en que la formación de los docentes no ha cambiado, es la misma del siglo 19. Los docentes son del siglo 20 y los estudiantes son del siglo 21. Entonces, hay una brecha terrible”.
“La formación del docente en esos países en los que la educación va tan bien, son países que no cualquiera accede a la carrera docente. El docente debería tener una formación idónea para eso, pero no solamente desde lo académico, sino también desde lo psicológico”, remarcó.
Las aulas deberían ser laboratorios de investigación
En lo referido a algunas cuestiones aleatorias dentro del ámbito educativo, la titular de IFOPAC afirmó que las aulas no deberían ser tal cual las conocemos: “Las aulas hoy con la IA no deberían ser esas aulas con un niño sentado detrás de otro, en un escritorio, con un pizarrón enfrente. Deberían ser aulas de debate, en las que yo planteo una pregunta, una duda, una situación problemática, y entre todos tengamos que resolverla”.
Y agregó: “Las aulas deberían ser laboratorios de investigación todo el tiempo, y no esto de copiar del pizarrón o responder preguntas fácticas que están en Google”.
Celular sí o no
Por último, la neuropsicoeducadora hizo referencia a la influencia de la tecnología en el aprendizaje: “Cuando hablamos de educación de calidad, no necesariamente tiene que ver con la conectividad, tiene que ver con una voluntad de ser disruptivos en el aula, de buscar estrategias que motiven a la curiosidad del estudiante”.
“Necesito que cuando yo tiro un disparador, una pregunta, una noticia o algo, los chicos tengan la necesidad de buscar esa información, y que no sea tan simple como el ChatGPT. Entonces, allí empezaríamos a entender que la herramienta como el celular o el ChatGPT, es simplemente una herramienta, que yo después voy a tener que tener argumentos para defender ese contenido y cómo ponerlo en práctica en la vida real. Entonces, no se trata de si celular sí o celular no, es cómo utilizo esa herramienta. Ahí está la experticia del docente”, completó.





