El futbolista de Atlético Palmira, que terminó en una comisaría por realizar gestos a un jugador de Montecaseros, decidió romper el silencio y explicó cómo se sucedieron los hechos.
En una entrevista exclusiva con Radio Regional FM 106.9, el delantero del Jarillero interrumpió sus labores diarias en el taller mecánico en donde trabaja para contar qué fue lo que pasó el domingo: “La situación está clara en los videos. Él (por Erick Pontes) viene directamente a buscarme a mí”.
“En un foul que yo hago, él viene a provocarme a mí diciéndome gordo y negro. Ahí empezamos a hacer gestos los dos, y me trataron de racista por todos lados. Es más, hay un video en donde yo me paro enfrente de la pelota y él va y se agarra los genitales”, agregó.
Una vez que finalizó el encuentro, Reveco fue trasladado a la comisaría 55°, en donde le labraron un acta por incitación a la violencia y gestos discriminatorios y racistas. Sobre esto, el deportista comentó que “cuando terminó el partido me vino a buscar la policía. Me acompañaron un abogado del club y un dirigente, y me hicieron un acta. Y hace un rato, me entero que el fiscal (Oscar Sívori), que es el que me llevó, es primo hermano del presidente de Montecaseros”.
El árbitro lo informó
Por otro lado, el delantero del Aurinegro confirmó que el árbitro del encuentro informó lo sucedido, por lo que podría ser suspendido: “A mí no me echaron, pero parece que el árbitro me ha informado, y parece que no puedo jugar el último partido”.
“Dicen que es un gesto racista, yo no lo veo así. Es más, él es más rubio que yo, yo soy el negro, yo soy el gordo. Es un error de partido dentro de la cancha. Lo que pasa dentro de la cancha, queda dentro de la cancha”, concluyó Reveco.






