Más allá de las recomendaciones de los expertos y de las tragedias ocurridas, cada vez hay más personas que deciden refrescarse en los canales.
Durante el verano y las altas temperaturas, es común que en Mendoza muchas personas utilicen los cauces de riego para refrescarse ante la imposibilidad de ir a una pileta. Esta tradición existe desde hace varios años y pese a las recomendaciones de los especialistas, cada vez son más las personas que se bañan en los canales, lo que deriva en el interrogante ¿Falta de conciencia o no hay control?
Como mencionábamos anteriormente, los canales de riego se convierten en lugares elegidos para aquellos que quieren refrescarse, aún sabiendo de los problemas que esto puede traer, como el hecho de que haya ahogamientos o sea arrastrado por el caudal. Sin ir más lejos, en 2023, tres jóvenes murieron ahogados en un canal de riego de San Martín y pese a los trabajos de RCP, fallecieron.
A este trágico antecedente, hay que sumar que en 2024, las personas fallecidas por bañarse en cauces de riego en Mendoza fueron más de 7, lo que deja en evidencia la falta de conciencia de parte de los jóvenes, quienes son los que más utilizan estos lugares para refrescarse durante el verano; pese a que está prohibido y es una falta al Código Contravencional.
Por otro lado, el aumento de muertes en canales de riego se debe a la impermeabilización de los mismos y es que dejaron de ser de tierra; y al ser construidos de material, genera que el agua corra con mayor fuerza impidiendo que las personas puedan sostenerse y evitar ser arrastrados.
En los últimos días se confirmó que el Gobierno de Mendoza aplicará multas de hasta 4 millones de pesos a aquellas personas que utilicen los canales de riego para bañarse, teniendo en cuenta que representa un riesgo extremo para la vida. Algunas autoridades manifestaron a nuestro medio: «Pedimos a los jóvenes que no se bañen en los canales porque pueden resbalarse y la corriente los arrastrará provocando golpes y hasta la muerte».
Para finalizar, algunos vecinos dialogaron con nuestro medio sobre las veces que han tenido que alertar a jóvenes que no se bañen en los cauces: «Al vivir en zonas rurales o donde el canal pasa por la puerta de nuestra casa, muchos jóvenes y hasta niños se meten a bañar. Hemos tenido que llamar a la policía para que no se metan e incluso meternos para rescatarlos porque se los ha llevado la corriente».
Con esto deja en evidencia que pese a las advertencias de las autoridades, hay una falta de conciencia en jóvenes y adultos acerca del riesgo que trae bañarse en cauces de riego y que no les afecta el hecho de perder la vida con tal de refrescarse; sumado a que al estar ubicados en zonas alejadas y la falta de control, hace que se convierta en una actividad diaria y ‘recreativa’ para ellos.




