La doctora Cecilia Cesari, del laboratorio de agroalimentos de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Mendoza, dio detalles sobre este nuevo fenómeno que tiene que ver con el cultivo de hongos comestibles.
En diálogo con Radio Regional FM 106.9, la especialista explicó de qué se trata esta nueva forma de alimentación: “Se dice que podría reemplazar a la carne porque es un alimento funcional con alto porcentaje de proteína, tiene todos los aminoácidos esenciales que nosotros necesitamos para nuestra vida. En el caso de los vegetarianos o la gente que prefiere no consumir carne, es una alternativa interesante para reemplazarla”.
“Además de esa proteína, poseen vitamina B y otras vitaminas lo que hace que las personas vegetarianas no tengan que suplementar con pastillas o a través de fármacos o suplementos la falta o el déficit de la vitamina B”, remarcó.
Cesari también detalló cómo es el sabor de un hongo comestible: “Los hongos no son ni vegetales ni animales, pero tienen el sabor característico de los hongos. Se debe a una sustancia que poseen, es el sabor umami y es muy característico de los hongos”.
“El sabor es sabor a hongo, es sabor umami, es muy especial. Tienen que sentir el perfume y el sabor de las gírgolas, es más suave, es como un sabor láctico, no es muy complejo como el de los hongos de pino, es más suave, pero es muy particular”, reflejó la profesional.
Su origen y forma de conservación
Cesari también profundizó sobre algunos detalles relacionados al origen de los hongos comestibles en la provincia y cómo cuidarlos: “Está cambiando el perfil de los consumidores hacia productos naturales y ya hace cinco o seis años que han surgido micro emprendimientos y hay cultivadores de hongos”.
“Necesitan condiciones ambientales de alta humedad y una temperatura adecuada que en Mendoza no tenemos, tenemos clima muy seco y temperaturas elevadas. Se está cultivando en salas de cultivo, en condiciones controladas de humedad y temperatura y se trabaja con variedades que soportan las temperaturas que tenemos acá en Mendoza”, remarcó.
Respecto a la forma de consumirlos, la doctora explicó que “gastronómicamente, los más consumidos son los portobellos y champiñones, pero tienen otro sistema de cultivo. Las gírgolas, que son las más producidas, son muy versátiles en gastronomía, se elaboran desde paté, escabeche y estamos promoviendo el uso de las gírgolas pasadas por huevo y pan, empanadas, y las llamamos gírgolesas, es como una milanesa de gírgolas, con alto contenido proteico. También es muy fácil a la plancha con ajo y perejil”.




