Guillermo Carmona, exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur, mantuvo una extensa entrevista con Radio Regional en donde abarcó varios temas. Además, analizó desde su experiencia la postura actual del Gobierno nacional en relación a la soberanía de las islas.
El exdiputado nacional por el PJ señaló que hay contradicciones en el discurso gubernamental en relación al tema Malvinas: “En primer lugar, el gobierno de Milei es el gobierno más desmalvinizador que ha tenido la Argentina desde el retorno a la democracia”.
Además, remarcó que “el presidente se manifestó admirador de Thatcher, dio a entender que estaba a favor de la autodeterminación de los isleños. Ha tenido una actitud muy irresponsable respecto de la cuestión hidrocarburífera que ha avanzado en Malvinas sin que su gobierno haya hecho nada. E incluso fue muy despectivo con los jugadores de la selección cuando sostuvieron esa bandera de Malvinas tras el partido con Inglaterra”.
Por otro lado, Carmona hizo referencia a la relación entre Milei y el gobierno de los Estados Unidos: “Todo esto se da en el contexto de dimes y diretes provenientes de Estados Unidos y del presidente Trump. En algún momento vienen a entender que Estados Unidos podría dejar de apoyar a Gran Bretaña por Malvinas, e inmediatamente lo desmintieron. Ha habido muchas idas y vueltas”.
“Milei dijo hace unos días que ningún gobierno avanzó tanto en la cuestión Malvinas como el suyo. Destacó que había salido una resolución de Naciones Unidas, la misma resolución que hace 38 años saca Naciones Unidas, ni una coma se cambió”, agregó.
La comparación con Leopoldo Galtieri
Dentro de su punto de vista, el exsecretario de Malvinas trazó una comparación que generó polémica: “No se puede jugar con la cuestión Malvinas, porque eso fue lo que hizo Galtieri durante la guerra, y yo veo que Milei está funcionando en modo Galtieri en muchos aspectos. Cuando él dice, ‘hemos tenido triunfos diplomáticos que nunca se tuvieron’, es la versión año 2026 del ‘estamos ganando’ de Galtieri en el ‘82”.
Y sentenció: “Hay un paralelismo posible entre lo que pasó en el ‘82 y lo que pasa ahora. Espero que los argentinos aprendamos de la historia y no cometamos el error de comprar un cambio de situación o ciertos logros que después terminan siendo grandes problemas y grandes derrotas para nuestro país”.





