El intendente pide avanzar con el proyecto presentado en la Legislatura que busca endurecer las contravenciones por el arrojo de residuos en espacios públicos y sistemas hídricos. La iniciativa se da en el marco del trabajo permanente de limpieza de canales aluvionales y del crecimiento de las denuncias ciudadanas que ya permitieron detectar cerca de 300 casos.
La Ciudad de Mendoza volvió a poner en agenda una problemática que impacta directamente en la seguridad, el ambiente y la calidad de vida de los mendocinos: el arrojo indiscriminado de residuos en espacios públicos y cauces de agua. En este contexto, el intendente Ulpiano Suarez impulsa que la Legislatura provincial avance en el tratamiento del proyecto de ley que busca incorporar al Código Contravencional sanciones más severas para quienes convierten acequias, canales y colectores aluvionales en basurales.
El pedido del jefe comunal se da mientras el municipio continúa realizando operativos permanentes de limpieza y saneamiento en el canal aluvional Papagayos, uno de los principales sistemas de defensa aluvional de la Ciudad. Sólo en los últimos días, equipos municipales volvieron a intervenir el colector para retirar residuos acumulados y acondicionar el cauce ante la próxima temporada de tormentas.
La iniciativa también busca profundizar un mensaje de concientización ciudadana: la limpieza de la Ciudad depende tanto del trabajo del Estado como del compromiso de cada vecino. Por eso, además de reforzar las sanciones, el municipio promueve la denuncia de estas conductas y alienta a la comunidad a utilizar las herramientas disponibles para reportar a quienes arrojan basura donde no corresponde.
“Una Ciudad y una provincia limpias y ordenadas necesitan de reglas claras, de participación ciudadana y de manos firmes para sancionar a los responsables de estas conductas”, expresó Ulpiano Suarez.
Un problema que cuesta millones y pone en riesgo a toda la comunidad
Durante 2025, la Ciudad realizó 12 operativos de limpieza en el colector Papagayos, de donde retiró más de 1.100 toneladas de residuos, el equivalente a unas 240 camionadas de basura. Cada intervención demandó el trabajo de más de 30 agentes municipales y representó un costo superior a 128 millones de pesos para el municipio.
Pero el impacto trasciende lo económico. La acumulación de residuos en acequias y canales obstruye el escurrimiento del agua y aumenta el riesgo de inundaciones durante lluvias intensas, además de contaminar el sistema hídrico y deteriorar el ambiente urbano. Las tormentas registradas en Mendoza durante el último tiempo volvieron a poner en evidencia las consecuencias de estas conductas irresponsables.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, esta semana el municipio volvió a intervenir en el canal Papagayos con nuevas tareas de limpieza, retiro de residuos y saneamiento del cauce, como parte del plan preventivo que prepara los sistemas de drenaje ante la posibilidad de un escenario climático asociado al fenómeno Super Niño.
Por ese motivo, la Ciudad mantiene un cronograma permanente de limpieza y saneamiento de cauces, colectores y canales aluvionales, con intervenciones preventivas destinadas a preservar el funcionamiento del sistema de drenaje y proteger a los barrios cercanos.
Una ley provincial para agravar las sanciones
El proyecto de ley, presentado por la diputada provincial Cecilia Rodríguez e impulsado por el intendente Ulpiano Suarez, propone modificar el Código de Contravenciones de Mendoza e incorporar un nuevo artículo específico para castigar el arrojo de residuos en la infraestructura hídrica provincial.
La iniciativa establece multas más elevadas, arresto y trabajo comunitario para quienes arrojen basura, escombros, áridos, plásticos, desechos tóxicos o animales muertos en acequias, colectores aluvionales, zanjones, ríos o cualquier cauce destinado al drenaje pluvial. Además, incorpora un principio de responsabilidad económica: el infractor deberá afrontar también los costos de limpieza, remoción y traslado de los residuos generados por su conducta.
Otro de los aspectos centrales del proyecto es la creación de un sistema de denuncias mediante registros audiovisuales enviados por vecinos a través de canales digitales oficiales, permitiendo fortalecer la participación ciudadana en la prevención y sanción de estas infracciones.
La experiencia de la Ciudad: una ordenanza que ya muestra resultados
La Ciudad de Mendoza dio un paso en esa dirección en abril de este año, cuando incorporó al Código de Convivencia la figura específica de arrojar residuos en cauces de agua y agravó las multas para quienes incurran en estas acciones, habilitando además la intervención de los Jurados Vecinales.
A pocos meses de su implementación, la ordenanza ya evidencia resultados positivos. Higiene Urbana registró 284 incidentes vinculados a residuos en la vía pública y saneamiento, de los cuales más del 72% correspondieron al retiro de residuos abandonados en espacios públicos. Además, el área alcanzó un 88,38% de atención e inspección efectiva sobre los reclamos ingresados por los vecinos a través de la línea 147.
Así, la participación de los vecinos se ha transformado en una herramienta clave para proteger el sistema hídrico de la capital.
Cuidar los cauces es cuidar la Ciudad
La Ciudad destaca que las acequias, canales y colectores aluvionales forman parte de una infraestructura única y esencial para Mendoza, por lo que mantenerlos libres de residuos es una responsabilidad compartida. Cada bolsa de basura, escombro o desecho arrojado de manera indebida compromete el funcionamiento del sistema hídrico y obliga a destinar recursos públicos que podrían invertirse en otras obras y servicios para los vecinos.
En ese marco, el municipio reitera el llamado a la ciudadanía a disponer correctamente los residuos, utilizar los servicios habilitados para su recolección y denunciar a quienes arrojen basura en espacios públicos y cauces de agua. El objetivo es construir una Ciudad más limpia, segura y preparada para enfrentar los desafíos ambientales y climáticos de los próximos años





