Fernando Cicilotto, Suboficial Mayor de Bomberos de Luján de Cuyo y jefe del grupo de Operaciones de Buceo, charló en Radio Regional tras conocerse la noticia de la muerte de Sofía Devries, una joven de 23 años que buceaba en las aguas de Puerto Madryn.
Si bien aún no se conocen datos concretos del hecho, el especialista explicó que “yo creo que ha sido una consecuencia de malas decisiones, ya sea desde la planificación del buceo, desde el conocimiento y la experiencia del buzo, de esta chica como buzo, y también un poco tal vez de la gente que estaba acompañando”.
“Puede haber sido falla de equipamiento, falla de la planificación, una falla humana en la planificación del instructor. A nosotros nos llamó la atención que buceaban con dos instructores, que los dos estuvieran en superficie y que no haya salido uno primero y uno al último cuando acompañan”, expresó.
En ese sentido, Cicilotto agregó que “generalmente, si hay dos instructores, uno es el guía y otro va un poco más alejado del grupo y es el que supervisa, es el último en salir y acompaña al último. Entonces, lo más probable acá es que haya habido alguna falla en la planificación del buceo o haya habido alguna otra causa, que se estará investigando”.
Una moda que terminó mal
El Suboficial Mayor de Bomberos aclaró también que “recordemos que era recreativo, hay que tener conocimiento. No es que yo mañana voy y me pongo un equipo de buceo y me meto a bucear. Estamos hablando de que estaba buceando alrededor de 25, 30 metros. Cualquier buceo que supere los 10 metros deja de ser recreativo”.
“Y otra cosa muy importante, que un buzo nunca bucea solo. Siempre es en pareja, en binomios, como se le llama. Y dependiendo del nivel y de la capacidad del buzo, los instructores que acompañan pueden ser dos, pueden ser tres, dependiendo también la cantidad de parejas”, argumentó.




