El hecho, que ocurrió en la provincia pero rápidamente se conoció en todo el país, tuvo como protagonista a una joven quien decidió demandar a su madre por el uso de fotografías sin autorización para publicarlas en la red social Tinder.
Bárbara Peñaloza, especialista en derecho informático y delitos cibernéticos, comentó más detalles del caso en Radio Regional FM 106.9: “Es habitual que los padres publiquen fotos de sus hijos en todas las edades, en redes sociales, en estados de WhatsApp”.
“Es una actividad aceptada sin tener en consideración que el uso de la imagen por una persona, que no es el titular del derecho a la imagen, puede significar un atropello a la intimidad, a la identidad y a la dignidad de la persona, aunque esta persona sea menor de edad”, explicó.
En ese sentido, la profesional señaló que “está la Convención de los Derechos del Niño y Adolescente, que protege la dignidad, entonces compartir la imagen de nuestros hijos puede implicar un daño a esa dignidad, a la identidad o a la intimidad”.
“Si bien parece inocente estar compartiendo el uso de la imagen, lo que se está cometiendo es un ilícito civil”, afirmó.
Sobre las consecuencias que la madre de la joven podría tener, Peñaloza aclaró que la situación no es un delito: “Es un acto jurídico que contraria la ley, porque la ley dice que para poder usar la imagen de una persona necesito el consentimiento expreso de esa persona. Si una persona menor de edad no tiene la capacidad de dar ese consentimiento, quien podría llegar a hacerlo es el padre o la madre”.





