El ISCAMEN y el municipio acordaron incorporar hoteles de insectos y liberar especies benéficas en plazas, parques y paseos. La iniciativa busca transformar la manera de cuidar la vegetación urbana, aprovechando soluciones que ofrece la propia naturaleza.
Godoy Cruz dará un nuevo paso hacia un manejo más sustentable de sus espacios verdes. A partir de un convenio firmado entre el ISCAMEN y la Municipalidad, más de 240 plazas, parques y paseos del departamento incorporarán herramientas de control biológico para el manejo de plagas.
El acuerdo fue firmado por el presidente del ISCAMEN, José Orts, y el intendente de Godoy Cruz, Diego Costarelli, y contempla la colocación de hoteles de insectos y la liberación de especies benéficas, como crisopas, vaquitas de San Antonio y mantis religiosas.
La propuesta parte de una premisa sencilla: utilizar a la propia naturaleza como aliada para cuidar la naturaleza. A través del control biológico, organismos que son predadores naturales de las plagas ayudan a mantener sus poblaciones bajo control, reduciendo progresivamente la necesidad de recurrir a productos químicos.
“No estamos hablando solamente de una herramienta técnica. Estamos llevando conocimiento y ciencia a las plazas, a los parques y a los paseos que todos disfrutamos. Queremos que cada vez más municipios puedan incorporar estas alternativas y que Mendoza siga avanzando hacia una manera más sustentable de cuidar sus espacios públicos”, destacó José Orts.
El control biológico consiste en utilizar organismos que son enemigos naturales de las plagas para mantener sus poblaciones bajo control. En este caso, se trabajará principalmente con crisopas, vaquitas de San Antonio y mantis religiosas, especies que cumplen un importante rol como predadores naturales de distintos insectos que afectan a la vegetación.
Los hoteles de insectos funcionan como refugios que favorecen la permanencia y reproducción de estos organismos benéficos, contribuyendo a fortalecer los mecanismos naturales de regulación de las poblaciones de plagas.
A partir del convenio, el ISCAMEN aportará sus conocimientos científicos y técnicos, junto con las herramientas desarrolladas en materia de control biológico, mientras que el Municipio tendrá a su cargo la implementación de las acciones en los espacios verdes del departamento.
La propuesta contempla además el seguimiento de las poblaciones de insectos y la aplicación de estrategias de manejo de acuerdo con las características de cada espacio, con el objetivo de avanzar progresivamente hacia un modelo de mantenimiento más sustentable.
La experiencia ya cuenta con antecedentes positivos en distintos departamentos de Mendoza. Ciudad de Mendoza y San Martín incorporaron esta metodología en diferentes espacios verdes, mientras que Junín también avanza con su implementación.
Estos antecedentes permiten ampliar una herramienta que combina conocimiento científico, innovación y políticas públicas para el cuidado de los espacios urbanos, favoreciendo la biodiversidad y contribuyendo a generar ambientes más saludables para la comunidad.
Con la incorporación de Godoy Cruz, el ISCAMEN continúa fortaleciendo el trabajo conjunto con los municipios para extender el uso de alternativas sustentables en el manejo de plagas y promover soluciones basadas en la naturaleza.
En este sentido, Orts destacó la importancia de seguir incorporando nuevas herramientas para mejorar las políticas públicas:
“La innovación no siempre significa inventar algo nuevo; muchas veces significa volver a mirar lo que tenemos y encontrar una manera mejor de utilizarlo.”
El convenio representa un nuevo paso en la incorporación de soluciones basadas en la naturaleza para el manejo de los espacios urbanos, integrando ciencia, tecnología e innovación con políticas públicas orientadas al cuidado del ambiente y a mejorar la calidad de vida de los mendocinos.





