Salvador Femenía, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, dio a conocer algunos detalles de las estadísticas que manejan respecto al consumo en el país y cuáles son los rubros más afectados.
En charla con este medio, Femenía comentó que “estamos notando que hubo, en forma general, una retracción del consumo. La caída medida en forma interanual es del 2,9%. En general, salvo dos rubros, que fueron farmacia y perfumería, más bazar, que se mantuvo igual, todo el resto de los rubros medidos cayeron. Hay una situación de menor disponibilidad de recursos para el consumo y cierta competencia del sector informal y el sector de comercio electrónico”
“Acá tenemos una caída de alimentos y bebidas que no tiene que ver con el Hot Sale. Hay caídas también en indumentaria, que tiene que ver también con cierta competencia de la informalidad. También hay que tener en cuenta que en estos dos últimos meses vivimos ciertos nubarrones de incertidumbre por el tema del precio del dólar, del acuerdo con el FMI, qué se concretaba, no se concretaba. Hoy estamos en esta situación. Creo que faltan pesos. El salario real no se termina de recuperar. Nosotros no esperamos que el gobierno genere mejoras nominales de los ingresos para incentivar el consumo, con lo cual tiene que empezar a actuar otros factores que hoy todavía no se desatan. Por ejemplo, la mayor productividad o mayores inversiones”, comentó el entrevistado.
Respecto a la comparación con el año anterior, Femenía remarcó que “a esta altura, las caídas eran muchísimo más fuertes, arriba del 30%. O sea que, una mejora en comparación con esos números, da positivo. Eso en general, si vos vas al rubro de forma particular, te vas a dar cuenta que no es algo que en el sector mejore. Es una comparación anual, con una caída muy fuerte, que apenas un poquito mejor da positivo. Pero no es que el rubro se destaque sobre los demás”
Algunos sectores se mueven más que otros
El vocero de la CAME también remarcó que “hay un movimiento de autos usados, hay movimiento de algunos electrodomésticos, hay movimiento de motos. Todo eso se mueve, pero evidentemente no es el segmento de consumo que impacta en el pequeño comercio. Es una franja de mayor poder adquisitivo que hoy ve cierta ventaja en cambiar un auto, por algunas quitas de impuestos, sobre todo en los elementos importados. Pero no es el público que nos puede afectar a nosotros en la medición del comercio de cercanía”
“Hay un sector de mayores ingresos que se mantiene o la caída no lo impacta tanto como al tipo que trabaja y tienen sus ingresos muy acotados, sobre todo que donde más impacta en la clase trabajadora, donde tiene que dedicar más ingresos a pagar servicios y le quedan menos disponibles para el consumo, aún en los consumos básicos. Ante una situación de estabilidad, la gente no se estoquea. Antes de todo este programa de ajuste con proyecciones de inflación muy altas, la gente quería hacer valor su dinero, recordar el valor de lo que tenía y comprar la mercadería para estoquearse. Hoy ese fenómeno no se da, no tenemos el componente de estoqueo como justificación del consumo”, cerró.





