La doctora Ana María Carriquiry, quien está a cargo de dos juzgados de familia en la provincia de Salta, dio su punto de vista tras la muerte de Ángel López, el niño de cuatro años que falleció la semana pasada en Comodoro Rivadavia y apuntó contra la familia y las instituciones ante una situación que se repite.
En diálogo con Radio Regional, la especialista admitió que lo ocurrido en el sur del país “no es un hecho extraño a lo que se vive diariamente. El tema de la infancia es un tema que preocupa de sobremanera, y a veces el foco se pone en la justicia. El tema es que el foco principal debe estar en las responsabilidades parentales, responsabilidades del estado en la primera infancia”.
En relación a lo expuesto por los profesionales que trataron el caso, la abogada explicó que “la responsabilidad es gravísima. No puede decir que vive en un lugar óptimo cuando las imágenes que se muestran evidentemente difieren totalmente. Y a veces la desidia del poder judicial y de los servicios interdisciplinarios llevan a tomar decisiones que realmente son lamentables y no puede quedar así como si no pasó nada”.
Por otro lado, Carriquiry se preguntó: “¿cuántas veces llegamos tarde? Porque hoy es la muerte, pero yo le digo que hay muchísimos niños que son abusados, y llegamos tarde. Si no hay una directora que avise, un vecino, alguien en la sociedad, toda está costumbre también, lamentablemente, del ‘yo no me meto porque si no después me llaman a declarar’, y en el yo no me meto quedan vidas arrasadas por abusos”.
“Hay que abrir los ojos, estamos en una sociedad donde los niños no son escuchados, son abandonados en forma permanente, y no es el abandono que a veces se crea del ‘no lo veo más’, no, el abandono es que lo voy a visitar a las cinco y nunca llegué. Y esa decepción emocional permanente lleva al suicidio de los doce, trece años”, remarcó.
El rol de la escuela
La doctora también puso en debate la función del ámbito escolar en toda esta cuestión: “Está hermosa la currícula de los colegios, pero si no le sumo lo importante, que es la vida de ellos, ¿por qué tanto bullying? Y bueno, porque no nos ocupamos de ellos, y lo peor es que el resto, con el silencio, parece que aprueba esas conductas”.
“Es inmensa la cantidad de niños que están en situación de riesgo, porque la familia cada vez se hace menos cargo de nada, y que se haga cargo el estado o el que pueda”, concluyó.






