Con la presencia del intendente de San Martín, Raúl Rufeil, y del presidente de ISCAMEN, José Orts, la jornada reunió a estudiantes de nivel secundario de distintos establecimientos educativos y permitió conocer el trabajo que se desarrolla en la Bioplanta y los laboratorios, y acercar a los jóvenes las herramientas científicas y tecnológicas aplicadas a la sanidad agropecuaria.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria Mendoza (ISCAMEN) llevó adelante una nueva jornada de “ISCAMEN hace escuela”, una propuesta destinada a acercar a estudiantes de nivel secundario al trabajo científico, tecnológico y técnico que se desarrolla para proteger la producción agrícola de Mendoza. La actividad reunió a jóvenes de distintos establecimientos educativos, quienes pudieron conocer de manera directa parte de los procesos que se desarrollan en la institución.
Durante la jornada, realizada en la Escuela de Oficios Manuel Belgrano de San Martín, los estudiantes conocieron diferentes líneas de acción vinculadas con la sanidad vegetal. Entre las experiencias compartidas se incluyeron procesos de cría masiva y la aplicación de la Técnica del Insecto Estéril para el control de la mosca del Mediterráneo, además de herramientas de monitoreo de plagas, control de vectores y estrategias de Manejo Integrado de Plagas.
La actividad contó con la presencia del intendente de San Martín, Raúl Rufeil, y del presidente de ISCAMEN, José Orts, quienes acompañaron el desarrollo de la jornada y destacaron la importancia de generar espacios de encuentro entre las instituciones, la comunidad educativa y los organismos vinculados con la ciencia y la producción.
El contacto directo con estos procesos busca despertar la curiosidad de los jóvenes y mostrar que la ciencia y la tecnología forman parte de soluciones concretas para los desafíos del sector agropecuario. Acercar estas herramientas a las nuevas generaciones permite también poner en perspectiva el papel que pueden desempeñar en el futuro de una actividad que requiere conocimiento, innovación y capacidad técnica.
La actividad formó parte de las acciones de vinculación que buscan compartir conocimientos y experiencias con la comunidad. Abrir estos espacios permite mostrar cómo el trabajo científico y técnico se transforma en herramientas concretas para cuidar la producción y, al mismo tiempo, acercar a los jóvenes a nuevas posibilidades de formación y participación en el desarrollo agropecuario de Mendoza.





