Rivadavia, Mendoza. La preocupación escala entre las familias que residen en la zona de calle El Salado, quienes advierten sobre el preocupante estado de abandono en el que se encuentra el desagüe del lugar. A las puertas de la llegada del fenómeno meteorológico del «Super Niño», que promete intensas precipitaciones en la región, la comunidad teme que el colapso del conducto provoque severas inundaciones en las viviendas aledañas.
Los vecinos decidieron hacer pública la situación a través de Radio Regional 106.9 tras agotar las vías formales de reclamo sin obtener respuestas ni soluciones concretas.
Maleza, desidia y basurales clandestinos
El reclamo central apunta al mantenimiento nulo del canal, el cual lleva años sin ser limpiado. En la actualidad, el cauce se encuentra casi completamente obstruido por la vegetación autóctona, donde los yuyos y las cañas han crecido sin control hasta cegar el paso del agua.
A la falta de tareas de desmalezado municipal se le suma una problemática ambiental severa: el arrojo clandestino de residuos. Según denuncian los propios habitantes de calle El Salado, personas ajenas al barrio arriban durante la noche a bordo de vehículos para tirar basura en el interior del desagüe, aprovechando la oscuridad de la zona.
Falta de iluminación y respuestas evasivas
La escasa iluminación pública en el sector no solo facilita que se convierta en un microbasural nocturno, sino que también genera una profunda sensación de inseguridad entre las familias que transitan a diario por el lugar.
A pesar de las reiteradas notas y llamados dirigidos a la Municipalidad de Rivadavia, los afectados no han recibido respuestas operativas. Según señalaron a este medio, al momento de consultar por la limpieza del desagüe, desde la comuna les manifestaron que el mantenimiento del cauce «no es de competencia municipal», deslindando responsabilidades mientras la amenaza de lluvias intensas se vuelve cada vez más inminente.
Ante este escenario de vulnerabilidad, los vecinos exigen una intervención urgente de las autoridades competentes ya sea del municipio o de la Dirección de Hidráulica antes de que las tormentas previstas causen daños irreparables en la zona.





