Fue lo que declaró y con tono angustiante, Daniel, un contratista de la zona Este.
Los contratistas de la provincia de Mendoza están atravesando por una difícil situación y se encuentran reclamando al gobierno como así también al sindicato que los nuclea, mejores condiciones salariales. En relación a esto, Daniel, un viñatero de la zona Este dialogó con nuestro medio y relató la angustiante situación por la que está atravesando y solicitó de manera desesperada una ayuda.
En primer lugar, el contratista de la zona de calle Corvalán, declaró: «Nosotros pertenecemos al sector de contratistas de viña y hay un malestar muy grande en el sector porque sinceramente no damos más con la situación». Con respecto a la relación que tienen con el sindicato que los nuclea, añadió: «Hemos perdido el contacto total porque no vemos ninguna solución ni movimiento de parte de ellos, tampoco que gestionen algo para los contratistas y eso lleva a que estemos muy mal».
Por otro lado, Daniel se sinceró acerca del salario que recibe por su trabajo realizado en 8 hectáreas de contrato y expresó: «El salario que tenemos es muy bajo, yo tengo 8 hectáreas de trabajo y cobro 286 mil pesos, ¿sabes lo qué tenemos que sufrir para llegar a fin de mes? Es muy triste y doloroso lo que estamos viviendo». Siguiendo con la misma línea, explicó: «Si lo dividís por día, son 10 mil pesos que ganamos nosotros. Gracias a Dios mi señora al trabajar de empleada doméstica alcanzamos para vivir el día y no podemos darnos el lujo de comprarnos zapatillas».
Acerca de su opinión respecto del gobierno y la mirada que tiene sobre el sector vitivinícola, Daniel dijo: «Estamos dolidos con el gobierno porque para ellos el centro de contratistas es un pueblo fantasma, cuando nosotros somos la materia prima para la vitivinicultura y se le da de comer a mucha gente. Yo escucho al gobierno que habla de 400 o 600 millones y que invierten en minería, pero no en nosotros que somos la madre tierra, casi eel 60% de la gente trabaja de esto». Además, el viñatero enfatizó: «Estamos tan mal y no sabemos que más hacer porque el señor Cornejo prioriza otras cosas y no en la vitivinicultura, y son muchas las bodegas que han cerrado y las fincas que se han fundido».
Con respecto a algunas fiscas que se han fundido, el contratista puso el ejemplo de un vecino que harto de la situación y de las bajas condiciones laborales y salariales, decidió lotear todo; y sobre esto, afirmó: «Yo tengo 63 años, ya no tengo futuro y no tengo nada para dejarle a mis hijos y encima cada vez estamos peor y no veo ninguna solución».
Para finalizar, Daniel comentó cómo continuarán desde el sector de los contratistas: «Vamos a tener una reunión el próximo 20 de septiembre en Tres Esquinas, en Medrano y vamos a ver si implementamos un plan de lucha, pero no sabemos que hacer, hemos realizado cortes de ruta para que nos escuchen, pero no pasa nada». Y también se refirió al precio por el cual se pagó la uva: «El año pasado la uva valió 20, este año también y yo saqué en parte 18 porque estaba podrida y nos pagaron en 4 o 5 meses. Yo saqué 1 millón de pesos y me lo pagaron en 4 veces, y eso hace que no tengamos la esperanza de salir adelante y mucho menos de soñar con poder tener un peso».





