Pablo Domínguez, quien fue jefe de Bomberos de la policía de Mendoza, charló con Radio Regional al conmemorarse un nuevo aniversario de la fundación del primer cuerpo voluntario en La Boca, Buenos Aires.
En una entrevista con este medio, Domínguez expresó que “yo siempre digo que los bomberos voluntarios son esos héroes sin capa que no tenemos y que no valoramos, porque cualquiera puede ser bombero voluntario siempre y cuando reúna los cursos pertinentes. Es una vocación de servicio sin ninguna prestación económica, entonces realmente verlos trabajar es algo increíble, porque se juegan el pellejo día a día. Quizás en la zona Sur, Valle del Uco, zona Este, San Rafael, no se ve tanto, pero las intervenciones que hay en Mendoza, 15 o 20 por día, y ver a los muchachos de Maipú, Las Heras, Godoy Cruz, Luján, realmente era para sacarse el sombrero”
“Nosotros tenemos una dirección de bomberos donde son policías que luego hacen la capacitación para ser bomberos. En Mendoza, en su totalidad, tenemos 15 delegaciones de bomberos policías, pero a su vez también tenemos los cuarteles de bomberos voluntarios. En algunos lugares son hasta 10 guardias, en otros son cinco guardias, entonces eso va en base a tu disponibilidad”, explicó.
El entrevistado contó además que “a veces los cuarteles de bomberos voluntarios quedan no operativos, cuando no reúnen la cantidad mínima de bomberos voluntarios para conformar una dotación. La dotación ideal sería de cinco, pero estamos en la Argentina y es muy difícil a veces lograr los cinco bomberos por dotación, por lo general son tres y se está trabajando con eso, que sería el chofer, el jefe máquina y el pitonero”
“Cuando estuve en la dirección de bomberos, estuve más de tres años, se hicieron tratativas para muchas cosas, porque muchas veces uno habla del camión de bombero, pero también el bombero necesita el equipamiento. Yo digo del equipo con el que el bombero ingresa al incendio, es como el chaleco antibala del policía, y se hizo un requerimiento al ministerio en su momento para la compra. Yo después, por situaciones de servicio, fui trasladado, pero no sé tampoco cómo quedó esa situación”, apuntó.
Por último, Domínguez contó que “el bombero de la Policía de Mendoza, como el bombero voluntario, pone el alma y vida para que su equipo esté en condiciones, para que cuando un accidente se produzca, estén ahí. Le ponemos alma y vida a nosotros y muchas veces agradecemos a la ciudadanía el reconocimiento, porque yo creo que yo no necesito el reconocimiento de mis superiores, necesito el reconocimiento de la gente que vio cómo arriesgamos la vida día a día”






