Ante el hecho conocido el último fin de semana, ha causado preocupación en los adultos sobre el comportamiento de los más jóvenes.
Las salidas a fiestas de 15 y 18 de parte de los adolescentes es algo muy frecuente de todos los fines de semana y desde hace años que cientos de jóvenes acuden a los salones para ingresar después de la cena. Sin embargo, hay algo que ha generado preocupación tanto en padres como en propietarios de salones de fiesta y personal de seguridad.
En la actualidad, la forma de ingresar a los bailes de los cumpleaños de 15 o de 18 se ha modificado y es que hasta hace algunos años, las personas anotaban a los más allegados, ahora los jóvenes pagan una entrada mínima que no supera los $2000, en algunos casos, y que los autoriza a ingresar a los salones, muchas veces, superando la capacidad permitida. A esto hay que agregar que muchos de ellos ingresan bajo los efectos del alcohol, una de las principales causantes de riñas y peleas, dentro de la fiesta, como en la puerta.
Nuestro medio pudo acceder al testimonio de uno de los propietarios de salones de fiesta en la zona Este y manifestó: «Si bien restringimos el consumo de alcohol para los menores, muchos de ellos ya han tomado anteriormente y generan peleas entre ellos que nos obliga a sacarlos. Es la propia cumpleañera quien decide la cantidad y el monto a cobrar de la entrada, y tratamos de que no exceda la capacidad».
Por otro lado, también Fm Radio Regional dialogó con empleados de seguridad privada en estos eventos y añadió: «Se hace incontrolable a veces, nos faltan el respeto, nos quieren pegar porque están bajo los efectos del alcohol. Estamos desprotegidos porque no podemos defendernos ya que son menores».
Además del método para ingresar a estos eventos convocantes, muchos se hacen bajo la modalidad de «hielerita» en donde los asistentes a los cumpleaños son los que deben llevar el alcohol y se observa grandes cantidades de botellas, que luego están dispersas por todo el lugar; y que se da precisamente en jóvenes. En relación a esto, uno de los organizadores dijo a nuestro medio: «A veces hacen cumpleaños en lugares alejados para que los menores puedan beber alcohol, algo que está prohibido en los salones y hasta nos hacen multas por darles bebidas alcohólicas a los menores».
Todo esto deriva en riñas entre jóvenes a las salidas de los cumpleaños debido a rivalidades deportivas, escolares y hasta de amistad; lo que provoca que se generen grandes tumultos, haya grabaciones y nadie intervenga para separarlos. Incluso, estas peleas no tienen fin, debido a que continúan fines de semanas continuos en distintos eventos, agravando más la situación. Desde trabajadores de seguridad hasta padres y organizadores, solicitan un mayor control y apercibimiento para los padres.
Por otro lado, ¿existe un control de los padres sobre sus hijos al momento de dejarlos salir a estos cumpleaños? ¿Por qué se les permite el consumo de bebidas alcohólicas a una edad tan temprana? ¿Por qué los salones de eventos habilitan el ingreso de menores alcoholizados que pueden ocasionar problemas? Hasta el momento, todos interrogantes que no tienen respuesta y parecen no tener solución.




