El caso de la muerte de un niño de 10 años en un complejo termal del departamento Fiambalá, en la provincia norteña, despertó la preocupación frente a un cuadro poco conocido pero que puede ser mortal
El doctor Miguel Díaz, infectólogo, dio más detalles acerca de la meningoencefalitis amebiana primaria: “Es un parásito, que crece fundamentalmente en aguas cálidas y dulces, y es por esto que la mayoría de los casos en el mundo se dan precisamente en aguas termales o en piletas climatizadas donde, muchas veces, la cloración no es la adecuada”.
El profesional explicó también cómo trabaja este parásito: “Entra por la nariz, llega a lo que se denomina bulbo olfatorio, que está en la base del cerebro, y de ahí, por el nervio olfatorio, directamente afecta las meninges y parte del cerebro, y produce lo que se llama meningoencefalitis, es decir, inflamación del cerebro e inflamación de las membranas que recurren al cerebro, que son las meninges”.
Esta enfermedad tiene un alto grado de mortalidad, y a la vez hay muy pocos casos registrados, lo que genera un inconveniente mayor. En Argentina, no se reportaba un caso de estas características desde hace casi diez años.
Normalmente, el parásito crece en las aguas, muchas veces se desarrolla en la naturaleza, y encuentran terreno propicio en las aguas cálidas o dulces.
Hay tratamiento
Díaz también refirió que existe un tratamiento para esta enfermedad: “Hay reportes de estos casos en el hemisferio norte, particularmente en Estados Unidos, y hay pautas de tratamiento que dicen que cuanto más precoz es el diagnóstico y el tratamiento instituido, la persona tiene más posibilidades de sobrevida”.
“El tratamiento se hace con 3 o 4 fármacos distintos, y el medicamento no solamente tiene que ser administrado, sino uno se tiene que asegurar que llegue al lugar de la infección. Muchas veces los medicamentos no llegan porque hay una barrera, que se llama barrera hematoencefálica, que impide la llegada de algunos fármacos al cerebro. Eso es una dificultad agregada”, explicó el galeno.
Los síntomas, como cualquier enfermedad que afecta meninge y cerebro, suelen ser fiebre, dolor de cabeza intenso, vómitos, mal estado general, y mal estado de la conciencia,






