Roberto Irrera, presidente de la Cámara Inmobiliaria de la provincia de Mendoza, profundizó sobre una situación cada vez más habitual en referencia a los puntos de conflicto que surgen al querer alquilar una vivienda teniendo una mascota.
En charla con este medio, Irrera aclaró algunos puntos del tema: “Lo que sucede no es un problema de las mascotas, sino de los dueños de las mascotas, que por ahí no se hacen cargo de los daños que puedan ocasionar en un inmueble. Existe esa reticencia por parte de los propietarios, porque por ahí los inquilinos no quieren hacerse cargo de los daños”
En esa línea, el entrevistado comentó que “normalmente, cuando los propietarios no aceptan mascotas, directamente ya en la publicidad de la inmobiliaria se publica que no se reciben mascotas. Por ahí suele suceder que trabajan todos los días y realmente el pobre animalito queda encerrado, especialmente en los departamentos, y por ahí también los vecinos suelen hacer sus quejas”
“Depende también el animalito que sea, porque por ahí si es un caniche o es un perrito chiquito, no hace daño, pero por ahí hay mascotas grandes que para un departamento, es mucho. Pero normalmente, con los perritos chicos, sí se puede llegar a un acuerdo”, apuntó el titular de la cámara.
El escenario tras las elecciones
Irrera habló también sobre la situación actual del sector inmobiliario y cómo pueden quedar parados tras las elecciones en Buenos Aires: “Con la situación del domingo, que genera una inestabilidad, eso se traslada automáticamente al mercado inmobiliario, lamentablemente”
“Si bien es cierto, ya los bancos están un poco más ralentizados, son muchas las cosas que se conjugan en este momento. Y bueno, hoy se siente un poco ralentizado el tema del crédito por esa situación”, agregó.




