El índice que se dio a conocer la semana pasada en la provincia de Mendoza despertó la alerta de varios sectores y generó movimientos a nivel interno con el objetivo de darle un giro a esta situación.
Radio Regional entrevistó al doctor Carlos Damin, que es jefe de toxicología del hospital Juan Fernández, quien dio detalles sobre algunos de los motivos que pueden elevar estos números: “La verdad que cualquier cosa que la madre consuma, ingiera, beba, va directamente relacionada a lo que recibe el feto, o sea que la relación, las concentraciones de lo que tiene la madre, lo tiene automáticamente el feto y por eso es indispensable que la madre no beba nada de alcohol, sobre todo en las primeras dos o tres semanas del embarazo, que es cuando todavía la madre ni siquiera sabe que está embarazada. Cuando la madre descubre que es posible que tenga un atraso en su periodo menstrual, y si por ejemplo bebió alcohol, fumó o consumió algún otro tipo de estupefacientes, eso afecta directamente en la formación y evolución del feto”
“Tenemos un país que consume muchos tipos de sustancias, somos el tercer país de América en consumo de alcohol como sociedad, el primer consumidor de psicofármacos, el segundo consumidor de marihuana, el tercer consumidor de cocaína y cualquiera de todas estas sustancias impacta directamente en el feto”, explicó el profesional.
Damin apuntó además que “los chiquitos productos de mamás consumidoras, no de alcohol sino del resto de las sustancias, generan chicos con muy bajo peso al nacer, con alteraciones en el ritmo del embarazo, muchas veces con embarazos, con partos prematuros. El alcohol es un poco distinto porque genera muchas malformaciones en el feto, puede provocar chicos con un retraso intelectual, un retraso en su sistema neurológico muy importante con incluso malformaciones en la cara, en la implantación de las orejas, en la implantación de la nariz”
Por último, el doctor también reparó en este tipo de cuestiones pero cuando se dan durante la lactancia: “Lo mismo que hace la placenta lo hace la mamá, es decir, la mamá no filtra los productos del consumo, por lo tanto una mamá que tome alcohol, o que fume marihuana o cocaína, si está amamantando, le pasa a través de la leche absolutamente todas las drogas, y por eso, cuando las personas están asistiendo, se inhibe la lactancia”





