La doctora Gabriela Quesada, que es médica veterinaria, habló en Radio Regional y brindó detalles sobre una situación cada vez más habitual en la República Argentina y principalmente en la región. El peligro que conlleva tomar contacto con algún ave callejera y sus consecuencias.
La profesional explicó que “la psitacosis, que también la pueden escuchar como fiebre del loro, es una enfermedad que se puede transmitir al ser humano por las aves. Es una bacteria que se llama clamidia, cada ave tiene su clamidia en particular, así que los que tenemos aves o las personas que tienen aves en sus casas o contacto tienen que conocer esta enfermedad”
“La verdad que es fácil contagiarse, porque es básicamente inhalar, aspirar, las partículas contaminadas con esta bacteria, que están en el polvo de las heces, de la materia fecal de las aves que están infectadas, o en las secreciones respiratorias, incluso en las plumas de las aves que están contagiadas de la enfermedad. Entonces es muy fácil, tomando contacto con las aves, limpiando sus jaulas, si están enfermas, nosotros inhalamos todo eso, lo respiramos y nos podemos contagiar”, detalló.
Quesada hizo referencia también a lo que ocurre en el departamento San Martín, con la gran cantidad de aves que circulan por los cielos de la zona Este: “El problema grande que hay con esa cantidad cada vez más numerosa de catas y de otras aves, es que no son autóctonas, o sea que no deberían estar en nuestro ambiente de esa manera. Está muy relacionado al tráfico de fauna ilegal, ese es el principal problema, los cazadores furtivos, las personas van a los lugares donde están estas aves de forma natural, las cazan, las sacan de ahí, no pasan por ningún tipo de control, o sea que pueden tomar un montón de aves que ya están enfermas, la gente las compra, después se aburre, no las quiere tener más, las libera en la parte urbana, y ahí se empiezan a multiplicar, porque se empiezan a reproducir, y las catas enfermas empiezan a contagiar a las otras catas, y eso hace que si nosotros tomamos algún tipo de contacto directo, o también empezamos a tomar esas catas que andan deambulando, las tomamos y las guardamos en nuestro hogar, nos contagiamos, y eso puede empezar a generar un problema grande”
Cómo evitar el contagio y cuáles son los síntomas
La veterinaria puntualizó también sobre algunas cuestiones a tener en cuenta para evitar el contagio de la fiebre del loro: “Primero no tomar contacto con un animal, con una ave que no conozcamos, que no tengamos referencia, en caso que queramos asistir a una ave, a una cata, por ejemplo, que esté lastimada o que uno la quiera ayudar, inmediatamente llevarla al veterinario para que constate si está enferma y que dé el tratamiento adecuado. No tenemos idea qué enfermedades tienen, pueden tener otras, y podemos contagiar también, entonces eso evitarlo totalmente, y cuando tomamos contacto con el ave, si todavía no estamos muy seguros de su condición, podemos utilizar barbijos”,
Por último, Quesada enumeró los posibles síntomas que esta enfermedad puede generar: “Fiebre, dolor de cabeza, produce tos, y ya empezamos con problemas más serios como problemas para respirar, mucha fatiga, la persona está muy cansada, y pueden producir neumonías severas, y ahí ya estamos en un problema de gravedad, podemos terminar internados, y también puede afectar a otros órganos. En seres humanos es difícil que sea mortal”





