Después de más de 30 años de funcionamiento, la antigua planta depuradora de Junín dejó de operar, dando paso a un sistema más moderno y preparado para acompañar el crecimiento de la región.
La obra contempla una inversión de $11.000 millones y la instalación de 14 kilómetros de nuevas cañerías, una infraestructura clave para optimizar el tratamiento de los líquidos cloacales y mejorar las condiciones sanitarias.
A partir de esta intervención, los efluentes de la Ciudad de Junín serán conducidos hacia la planta de tratamiento ubicada en San Martín, que cuenta con mayor capacidad y tecnología para su procesamiento.
Este cambio permitirá mejorar el sistema de saneamiento y reducir los inconvenientes vinculados a la antigua planta. En paralelo, continúan los trabajos de renovación de la red de agua potable en el casco céntrico, con el reemplazo de cañerías antiguas para optimizar el caudal y la calidad del servicio. Con el trabajo conjunto de Aysam, los municipios de Junín y San Martín y la Subsecretaría de Infraestructura del Gobierno de Mendoza, avanzamos en obras de infraestructura que mejoran los servicios y la calidad de vida de los vecino






