Un relevamiento reciente dejó cifras alarmantes en relación a la proyección que hacen los jóvenes argentinos en el ámbito laboral y las posibilidades que pueden presentarse a la hora de buscar un trabajo. El fenómeno además creció en nuestro país un 30% desde 2018.
Teo Saralegui, vocero de Argentinos por la Educación, dio más detalles en una entrevista con Radio Regional: “Desde el informe de Argentinos por la Educación publicaron en base a los resultados de las evaluaciones PISA de 2022, en donde les preguntaron a los chicos de qué se imaginan trabajando cuando tengan 30 años, y el 52% de los adolescentes no sabe o expresa gran incertidumbre sobre qué quiere hacer, qué ocupación quiere tener en la adultez”.
“Más de la mitad de los estudiantes de nivel secundario de 15 años no saben o no visualizan un futuro concreto laboral una vez que terminen la escuela secundaria”, agregó.
Sobre este último dato, Saralegui señalo que “es un gran crecimiento que tuvo respecto de la última vez que se había medido, en 2018. En esa ocasión, el porcentaje había sido del 22%, es decir, 30 puntos porcentuales más en 4 años”.
“Este crecimiento es ampliamente superior al de otros países de la región y del mundo. O sea, en todos los países creció, pero puntualmente en Argentina ese crecimiento fue exponencial”, manifestó.
Por qué es un problema
El vocero de Argentinos por la Educación explicó por qué esta situación genera un gran dolor de cabeza en el ámbito escolar: “Esa falta de proyección futura no solamente es una señal de alarma en sí de los chicos, no pudiendo prever o verse en un futuro laboral, sino que también afecta su situación presente, porque también hablamos siempre del sentido de la escuela y de la crisis del sentido de la escuela”.
“Lo que demuestra también el estudio en esta comparación de cómo les va en la escuela, en matemática y en lengua, a los chicos que tienen un futuro concreto y que proyectan una ocupación concreta, es bastante grande. A mayor nivel educativo, mayor posibilidad de pensarse en un futuro”, remarcó.






