El economista Raúl Mercau dio su visión frente a los hechos que se están dando en esa parte del mundo y qué influencia podría llegar a tener en Argentina y en la región.
En una entrevista con Radio Regional, el especialista explicó que “el bombardeo que ha hecho Estados Unidos ha introducido una variable de conflictividad muy importante, que lo que está haciendo es que se esté escalando el conflicto de una manera bastante compleja. Hay un estrecho en el Golfo Pérsico, que es clave, que se llama el Estrecho de Ormuz, que es por donde pasa aproximadamente entre el 20 y el 25% del petróleo mundial, que hoy no está interrumpido, pero con esta escalada, Irán ha amenazado que va a interrumpir el paso del petróleo por ese lugar. Eso tendría efectos muy importantes en el precio del dólar internacional”
“Si se interrumpiera solamente el 50% de este flujo podría llegar a 100 días y estamos hablando que prácticamente se está duplicando el precio del petróleo con la situación preguerra. Entonces eso sin duda tiene un efecto muy importante en el caso nuestro en muchos sentidos. En primer lugar, en algún momento eso se va a trasladar a los precios de los combustibles. En general lo que se especula es que el gobierno lo va a distribuir en el tiempo, pero lo trasladaría al precio del combustible, y eso tiene un efecto sobre todos los precios, porque afecta el transporte”, remarcó.
Sobre este último punto, Mercau afirmó que “el otro elemento importante es que Argentina todavía es importadora neta de gas en invierno, y entonces eso también afecta de manera significativa. Hoy está en 41,6 euros, y pasaría en un riesgo a futuro, en un escenario adverso, a 74 euros, lo cual estamos hablando de un aumento del precio del gas a nivel internacional y eso tendría efectos negativos sobre los precios”
“Un elemento importante es que la inflación pudiera ir convergiendo a niveles de la región. Con esta situación que describíamos recién del precio del petróleo y todo esto, probablemente vamos a estar todavía, por lo menos por lo que queda este año, en niveles del 2% y del 3%, lo cual es el primer dato negativo. Segundo, cómo se van a comportar las paritarias, si pudieran exceder la evolución de la inflación, estaríamos en una buena situación”, manifestó el entrevistado.
El economista también trazó una comparación respecto al año pasado y admitió que “no estamos en una situación como la del año pasado. Es decir, hay una mejor situación. Los principales asesores hablan de que este año podría haber crecimiento. Habrá que monitorearlo muy de cerca. Nuevamente, este escenario de aumento de combustibles puede afectar de alguna manera en la evolución de los precios, del crecimiento y por lo tanto de la evolución de las variables, pero no deberíamos esperar como un impacto de una gran crisis como la caída que tuvimos el año pasado en los niveles de actividad, sobre todo en algunos sectores en particular. Los más afectados fueron la construcción, la industria y el comercio, que son los que representan la mayor proporción del empleo”





