Condenaron a la DGE por un caso de bullying: “Hubo un montón de adultos que no hicieron su trabajo para llegar a esa situación”
Pablo Mainer, que es fundador de Hablemos de Bullying, dio su visión tras conocerse el caso de un fallo judicial que condenó a la Dirección General de Escuelas de la provincia a indemnizar a la familia de una pequeña de 4 años quien fue acosada por un compañero durante varios meses.
En charla con Radio Regional, Mainer explicó que “muchas veces, en estas situaciones de bullying, de acoso escolar, hay frases como ‘bueno, esto es cosa de chicos’, ‘esto es algo que siempre pasó’. Se pone mucho foco justamente en cuestiones de rasgos personales, de aquel que es hostigador y se lo ponen en un lugar de lo malo o aquel que es hostigado, una persona que no tiene herramientas para poder defenderse. Nos vamos muy a lo micro, nos olvidamos que para que eso pase hay todo un contexto que habilita esa situación”
“Cuando hablo del contexto, hablo no solamente de los compañeros del aula, sino también de esa docente, de esa escuela, de esas familias. Entonces, en el caso del fallo, que lamentablemente es lo más extremo, hubo un montón de adultos que no hicieron su trabajo para llegar a esa situación. Y se responsabiliza a los adultos, en este caso, a nivel institucional”, remarcó.
Frente a esta situación, el especialista apuntó que “más allá de que yo tenga un chico que tenga características violentas, seguramente va a una escuela donde se fomenta el trabajo comunitario, donde se trabajan estos temas como la empatía, como la educación emocional. En una escuela donde esa docente va generando ámbitos de trabajo en equipo, va cambiando el lugar donde se sientan cada uno de sus alumnos, hace trabajos grupales, hay un proyecto institucional de convivencia, seguramente ese chico no pueda ejercer la violencia y comunicarse, o si lo hace, van a estar todos los dispositivos para que eso se pueda borrar”
“Muchas veces lo que sucede es que en las escuelas, en estos casos de bullying, o en casos también más directos de violencia familiar, hay por parte de los docentes un miedo a poder abordar las temáticas por lo que pueda pasar. Muchas veces son docentes que no tienen el apoyo institucional, que están muchas veces muy solos, o escuelas que también no tienen el apoyo institucional de sus ministerios, secretarías de educación, entonces ven cómo el involucramiento en ciertos temas, con ciertas familias, puede llegar a ser un problema mayor que si no hago nada. Entonces entramos en un círculo bastante peligroso en ese sentido, porque además hay una responsabilidad legal por parte de las escuelas”, destacó el entrevistado.
Sobre el rol del Estado y las instituciones, Mainer manifestó que “de nada sirve que un congreso apruebe una ley, si después no se implementa de alguna manera. Lo mismo pasa con una institución pequeña. Entonces, es importante la implementación de la normativa. Y en esto hay una responsabilidad de cada una de las instituciones, pero también hay una gran responsabilidad de los ministerios que no implementan las políticas de convivencia, a veces quedan en programas que quedan muy aislados o que no están adecuados al tipo de problemática”
“En Latinoamérica la palabra bullying existe hace 20 años como mucho, entonces el fenómeno está identificado, pero es un fenómeno que existió siempre. Lo que sucede es que se habla más del tema, está más sobre la mesa, entonces también la gente se anima a hablarlo más, los chicos ante algunas situaciones también ven la posibilidad de poder identificar lo que les está pasando, las redes sociales han amplificado mucho las situaciones”, cerró el entrevistado.





