Desde la Fundación proteger analizaron los aspectos más importantes de la situación que atraviesa el sector, con números que no paran de caer y un horizonte que no parece ser muy distinto.
Lucía Knorre, economista y jefa de la fundación, comentó algunos números y realizó una comparación con años anteriores: “Si comparamos con 2023, las cifras son más alarmantes, estamos un 30% por debajo de los niveles”.
“Esto es una situación que se viene presentando hace ya mucho tiempo, desde hace más de dos años que la industria textil viene con producción en caída y está trabajando con 7 de cada 10 máquinas paradas”, remarcó.
En relación a los motivos de esta situación, la especialista indicó que “el principal factor que nosotros identificamos es el tema del mercado interno. Hoy, en el mercado local, hay poca actividad, hay pocas ventas, no se vende ni nacional ni importado. Pero, además, está agravado por un exceso de productos importados”.
“Esta apertura se está realizando en condiciones de competencia desleal, porque se eliminó todo tipo de regulación al ingreso de estos productos. Muchos están ingresando por debajo de los valores de mercado registrados en la historia”, manifestó.
Knorre también hizo referencia a la falta de una reforma tributaria: “Estamos en una situación compleja porque todavía no se avanzó en una reforma tributaria para la producción, para las pymes, para quienes invierten en el país. Sí hubo regímenes de atracción de inversiones, pero son inversiones más grandes”.
El modelo fast fashion
Por otro lado, la economista apuntó a los nuevos modelos de negocios textiles, con producciones a muy bajo costo: “Hay un avance de un modelo que es el fast fashion a nivel mundial, que cada vez toma más preponderancia”.
“Hoy los países lo están tratando de regular y están impidiendo el acceso de estos productos al mercado o tratando de generar mayores costos para que ingresen”, cerró





