Nancy Caballero, psicóloga y psicopedagoga, dio su punto de vista profesional frente a la determinación que tomó el Instituto Nadino, ubicado en Ciudad de Mendoza, de prohibir que los alumnos concurran al establecimiento con figuritas.
En diálogo con Radio Regional FM 106.9, Caballero indicó que esta situación se relaciona con la incapacidad que tienen hoy en día los niños: “Por supuesto, hay una responsabilidad directa los adultos, de entender distintos ámbitos. A veces no tienen mala conducta dentro del aula, lo que no tienen es una diferenciación entre lo áulico y el patio”.
“No solo lo llevan al aula, sino que, además, dentro del aula genera estos conflictos. Fíjate cómo hemos ido escalando a niveles impensables, porque qué tiene de malo que los niños tengan figuritas que intercambien. Al contrario, en un mundo lleno de pantalla, es todo un ejercicio que no es malo”, señaló.
La psicóloga hizo hincapié en otro aspecto central de este tema: “Cuando no hay tolerancia a la frustración, eso se convierte en discusión. Y cuando no hay tolerancia a la espera, ‘yo no puedo esperar hasta el próximo recreo, y no me importa interrumpir mientras la seño está explicando matemáticas’”.
“Los chicos, por el mundo acelerado en que llevamos, por las pantallas que tienen un efecto inmediato y una recompensa inmediata, han perdido la tolerancia a la frustración y la capacidad de estrés”, remarcó.
Se han dado por vencidos
Caballero apuntó al rol de padres y docentes frente a esta decisión que tomó esta escuela: “Los chicos dentro del curso se han acostumbrado a eso, ellos tienen que ir el quiosco, van al quiosco. Entonces, tenemos que devolverle al docente la autoridad, y eso va a ocurrir solamente cuando padres y docentes se den cuenta que su hijo y mi alumno son la misma personita”.
“Esto es grave, porque si la escuela ha tenido que recurrir a pedirle a los padres que no lleven las figuritas, es porque se han dado por vencidos, tanto padres como docentes”, concluyó la profesional.





