Federico Del Carpio, que es el coordinador de política educativa, dio detalles sobre este nuevo relevamiento sobre el pensamiento de jóvenes estudiantes y el futuro que avizoran.
En una entrevista con Radio Regional, Del Carpio explicó el contenido de este nuevo informe: “Este estudio se llama, “¿Qué piensan los estudiantes de quince años sobre su futuro y la escuela?” Y viene de los datos que nos brindan las pruebas PISA. Entre ese tipo de preguntas aparecen estas sobre qué piensan del vínculo, de las herramientas que les da la escuela sobre el futuro”.
“El dato central que vemos es que al 63% le preocupa no tener dinero para hacer lo que le gustaría hacer después de terminar la escuela, que tienen ese miedo de no poder tener los recursos suficientes para poder hacer lo que quieren hacer cuando terminen la escuela. Si lo ponemos en contexto, es un poquito más bajo que el promedio de los otros países de Latinoamérica, pero es más alto que el promedio de los países desarrollados”, añadió.
Del Carpio también comentó que “hay una diferencia entre lo que piensan según el nivel socioeconómico de los chicos, esta preocupación es una preocupación mayor entre los chicos con menores niveles de ingreso que entre los chicos de sectores más favorecidos, que tiene como cierta lógica o sentido común. Pero si podemos rescatar por ahí algo positivo de esto, es que tres de cada cuatro del 76% de los chicos sí consideran que la escuela les enseña cosas que pueden ser útiles para el trabajo”.
“Otro dato relevante es que casi la mitad de los chicos de quince años que respondieron a estas pruebas PISA en Argentina, sienten presión por parte de su familia para seguir un camino específico. Aparece el rol de la familia que les dice ‘bueno, a ver qué cosa tenés que hacer cuando termines la escuela’ o ‘qué tenés que hacer’”, subrayó el entrevistado sobre los datos más importantes del informe.
La importancia de la escuela
Del Carpio también se refirió a la importancia de las materias básicas que se dan en la escuela: “Probablemente hoy no considero útiles algunos conocimientos que aprendí en Matemática, pero eso no significa que no fueron importantes por ahí para alguien que siguió en Ingeniería”.
Entonces, digo, también hay que contrastar un poco la utilidad personal sobre la importancia social y cultural que tienen los contenidos curriculares. Si son muchos, si son pocos, si son los más relevantes o habría otros que no están y que deberían estar, bueno, esas son discusiones que siempre están en la política educativa de todos los países del mundo y por eso se actualizan los diseños curriculares”, cerró.




