Manso Álbum FWC26: más de 400 personas, una historia inolvidable y una jornada que volvió a poner a Ángeles Ponce en el centro de las iniciativas familiares de San Martín
La primera edición del encuentro mundialista reunió a familias de San Martín y la Zona Este en Tótem Boulevard. Hubo intercambio de figuritas, herramienta digital, sorteos, fotos con Messi y la Copa, y una historia que emocionó a todos: la de Uciel y su mamá.
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Hay tardes que se juegan como una final. No por el resultado, sino por lo que dejan en la memoria colectiva. Eso fue lo que ocurrió con Manso Álbum FWC26, la iniciativa organizada por Ángeles Ponce que reunió a más de 400 personas en Tótem Boulevard y convirtió a San Martín en un verdadero punto de encuentro mundialista.
La previa del Mundial empezó a sentirse con fuerza en el departamento. No en una cancha, sino entre álbumes abiertos, figuritas repetidas, niños buscando la difícil, jóvenes participando, padres acompañando, abuelos mirando con nostalgia y familias enteras compartiendo una tarde distinta.
El evento se desarrolló bajo techo, en el playón de Zitto, y tuvo una convocatoria que superó las expectativas. Durante la jornada, los participantes pudieron acreditarse, cargar sus figuritas repetidas y faltantes en una herramienta digital, realizar intercambios, participar de sorteos, sacarse fotos con Messi y la Copa, disfrutar de chocolate, churros, juegos, arco de fútbol y propuestas recreativas pensadas para que las familias vivieran una experiencia completa.
Pero Manso Álbum FWC26 no fue solamente un intercambio de figuritas. Fue una propuesta que combinó tecnología, organización y comunidad.
A través de una herramienta digital, los participantes pudieron registrar su álbum virtual, marcar qué figuritas tenían repetidas y cuáles les faltaban. Con esa información, el sistema realizaba un match inteligente con otros participantes, facilitando los intercambios y haciendo que la búsqueda fuera más ordenada, simple y efectiva.
Desde la organización explicaron que quienes no pudieron asistir a esta primera edición, o quienes quieran prepararse para el próximo encuentro, ya pueden ingresar a:
https://ver.angelesponce.ar/mansoalbum
Allí podrán cargar su álbum virtual, registrar sus figuritas y estar listos para participar de futuras jornadas de intercambio. La próxima fecha y lugar serán informados próximamente.
La actividad llevó el sello de Ángeles Ponce, quien desde hace años viene impulsando propuestas que ya forman parte del calendario afectivo de muchas familias sanmartinianas. Sin ocupar actualmente ningún cargo municipal, y financiando sus iniciativas con recursos propios, Ponce ha sostenido una presencia territorial activa, social y cercana, afín a la gestión del doctor Raúl Rufeil y enfocada en acompañar a las familias del departamento.
Esa forma de trabajo ya se vio en distintas iniciativas que dejaron huella: las jornadas de Navidad con Papá Noel y el Grinch en la esquina de la Municipalidad, la llegada de los Reyes Magos, las actividades de vacaciones de invierno, los festejos del Día del Niño, la foto solidaria con Mafalda, la iniciativa de Vuelta al Cole con entrega de kits escolares, notebooks e impresoras, la ayuda educativa y deportiva a más de 30 escuelas del departamento, y el acompañamiento a clubes deportivos con pelotas y material para sus actividades.
En esa línea, Manso Álbum FWC26 apareció como una nueva muestra de esa manera de hacer: pensar una idea, organizarla, financiarla, cuidarla en los detalles y abrirla a la comunidad para que las familias puedan vivir una experiencia gratuita, ordenada y distinta.
“Queríamos que las familias tuvieran un punto seguro para intercambiar figuritas, pero terminó siendo mucho más que eso. Fue una tarde de encuentro, de emoción, de niños y jóvenes participando, de padres acompañando y de muchas historias que nos recordaron por qué vale la pena organizar este tipo de actividades”, expresó Ángeles Ponce, impulsora del evento.
Y entre todas las historias que se vivieron, hubo una que se transformó en el corazón de la jornada: la de Uciel y su mamá.
Uciel llegó al evento con un álbum dibujado a mano y con la ilusión de conocer a Messi, sacarse una foto y conseguir algunas figuritas. Lo que para muchos podía ser solo una actividad recreativa, para él se convirtió en su propio Mundial.
Durante la tarde recibió un álbum y paquetes de figuritas de manos de Messi. A partir de ese momento, comenzó una cadena de solidaridad espontánea entre los asistentes. Otros participantes se acercaron para regalarle repetidas, un padre que acompañaba a su hijo lo ayudó a abrir sobres, buscar las figuritas en el álbum y empezar a pegarlas. Así, entre ayuda, emoción y comunidad, Uciel pasó de llegar con un álbum hecho a mano a participar activamente de los intercambios y avanzar en su colección.
La escena resumió el espíritu de toda la tarde: cuando una comunidad se encuentra, una figurita puede ser mucho más que una figurita.
“La historia de Uciel resume todo lo que soñamos con esta actividad. No era solo cambiar figuritas. Era que un niño pudiera vivir su Mundial, sentirse acompañado, compartir con otros participantes y llevarse un recuerdo enorme. Eso es lo que queremos generar: momentos que queden en la memoria de las familias”, señaló Ponce.
La jornada también dejó una imagen clara: el álbum del Mundial sigue siendo una tradición que une generaciones. Niños que buscan completar páginas, jóvenes que se suman a la dinámica, padres que vuelven a recordar sus propios álbumes, abuelos que acompañan, familias que se organizan, comparten y celebran juntas la pasión por la Selección.
En tiempos donde muchas experiencias pasan rápido, Manso Álbum FWC26 propuso algo distinto: detenerse, encontrarse y construir un recuerdo.
“Manso Álbum FWC26 nació con la idea de que los niños pudieran completar el álbum, pero terminó dejando algo más importante: una cápsula de tiempo. Ojalá dentro de 20 o 30 años, cuando esos participantes vuelvan a abrir el álbum, recuerden esta tarde, con quién fueron, qué figurita consiguieron, quién los ayudó y cómo vivieron en familia la pasión del Mundial”, expresó Ponce.
Desde la organización agradecieron especialmente a Tótem Boulevard por acompañar la propuesta y poner a disposición el espacio para que la actividad pudiera realizarse bajo techo, con comodidad y seguridad para las familias. También destacaron el trabajo del equipo de colaboradores que acompañó la acreditación, la organización general, los puestos de intercambio y la asistencia durante toda la jornada.
Con más de 400 personas, una herramienta digital innovadora, una amplia participación familiar y una historia como la de Uciel marcando el pulso emocional del encuentro, Manso Álbum FWC26 se posicionó como una de las propuestas más convocantes y originales de la previa mundialista en San Martín.
La primera edición ya se jugó. Y dejó mucho más que álbumes completos: dejó familias reunidas, niños y jóvenes felices, recuerdos compartidos y la expectativa de nuevos encuentros.
Porque en San Martín, esta vez, el Mundial empezó con una figurita.





