Diego Achilli, que es industrial PyME del sector de la gastronomía, realizó un balance de cómo se encuentra el rubro y cómo pueden llegar a tomar la nueva reforma laboral que se avecina.
En diálogo con Radio Regional, Achilli admitió que “realmente estamos muy preocupados. Yo sinceramente no entiendo un poco cuál es el rumbo que va el país. Obviamente estoy convencido de que la única forma que el país crezca es con más y mejores PyMEs y más trabajo”.
“Las PyMEs generan casi el 70% del trabajo en blanco de Argentina, en todo el país, y realmente la estamos pasando mal. El mercado interno está pinchado, no hay guita en la calle, y sinceramente, nosotros trabajamos con eso”, agregó.
En comparación con temporadas anteriores, el entrevistado comentó: “Los dos últimos años fueron los peores. Realmente no es que la gente dejó de tener ganas de ir a tomar un helado, la gente no tiene plata. Con respecto al año pasado, la verdad que fue un desastre, fue un año horrible. Si comparamos con el ‘24, ahí estamos un poquito mejor, si comparamos con el ‘23, estamos un 20% abajo o un poquito más”,
“Yo prefiero tener problemas y trabajar, y no tener que cerrar, me parece que eso es muy negativo. Obviamente, ninguna de las dos cosas están buenas, tiene que haber algún intermedio donde podamos vivir, donde las PyMEs puedan mínimamente crecer o subsistir, y que se genere trabajo, tenemos que buscar un camino más o menos intermedio”, manifestó.
La reforma es necesaria
El gastronómico dio su visión sobre la reforma laboral que plantea el gobierno nacional y afirmó que “es sumamente necesaria, ¿en qué sentido? Que la vida cambia, no es lo mismo lo que pasó hace cien años que hoy, hay que actualizarlo. Yo le pondría esa palabra, me gusta más una actualización laboral”.
Respecto a los cambios que se avecinan, Achilli subrayó: “La verdad que estoy muy preocupado porque en el camino se va a perder toda una estructura. Yo no quiero ser un país latinoamericano donde hay diez millonarios y todos los demás son pobres. La verdad que no me parece que sea ni el perfil ni el futuro de Argentina, y yo la verdad que en eso no me quiero sumar”.
“Algo está pasando, algo no está funcionando, está armado el sistema económico para los tres vivos de siempre, la minería, los bancos, el petróleo, y en el medio la gente complicada, como estamos hoy. Así que ojalá que haya un cambio, ojalá se empiece a pensar en la gente que trabaja”, sentenció.





