Según la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), la crisis económica ya atentó contra decenas de miles de comercios en todo el país. Lo aducen a dos factores puntuales.
Ernesto Acuña, vicepresidente de la entidad, admitió que el rubro está complicado debido a dos motivos: Por un lado, estamos viviendo un contexto de recesión, complicado, no hay mucha plata. Por otro lado, el tema del surgimiento de las cadenas de quioscos que van apareciendo”.
Además de estas dos cuestiones, otro problema es el constante aumento de otros canales de venta, principalmente en la Ciudad de Buenos Aires: Antes, lo que se vendía exclusivamente en el kiosco, se va vendiendo en otros lados. Está desmadrado; cualquiera vende golosina. Vos te podés encontrar una farmacia vendiendo golosinas, una verdulería que pone una heladera y vende bebidas, un supermercado chino que vende cigarrillos”.
Algunos cierran. Vos ves que la caja no te sirve, no te suma, no es rentable. Un kiosquero abre a las 7, cierra a las 9 de la noche, está 14 horas en un quiosco de lunes a domingo y, si ves que no te sirve, lo cerrás”, agregó.
Sin embargo, Acuña indicó que muchos otros comerciantes buscan reconvertirse. Innovar, reinventarse, sumar rubros, potenciar los que tenés. Obviamente, eso es permanente y siempre ha sido así; desde que se creó el kiosco, siempre tratas de mejorar, ampliarte, pero a veces se hace un poco complicado”.
Ya cerraron unos 40000 comercios.
El vicepresidente de la UKRA comentó también que, entre 2024 y los primeros meses de 2026, pasaron de 100000 a 60000 kioscos, según un informe del ARCA.
“El sistema premia al capital extranjero y castiga a los kioscos de capitales nacionales. Entonces, no te permite competir, porque el precio que venden ellos al público directamente muchas veces es más barato que el precio que nosotros tenemos de costo. Entonces, vas a comprar una galletita y te sale casi el doble en el kiosco”, concluyó en una charla con Radio Regional.





