La cifra fue dada a conocer por Carlos Dávila, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura y Turismo de Tunuyán, quien no ocultó su preocupación frente a una situación que llevó a prácticamente la pérdida total de la producción de manzana y pera.
En diálogo con Radio Regional FM 106.9, Dávila admitió que este panorama no es ninguna novedad y confirmó que es un sector que se ha perdido casi por completo.
Sobre los motivos de esta situación, el titular de la CIAT preguntó: “¿vos sabías cuál es la fruta que más se consume en el mundo después de la banana? La manzana, imaginate si no hay una respuesta contundente al interrogante de cómo pudo haber sido que hayamos perdido un cultivo o una producción con estas ventajas comparativas con respecto, por ejemplo, al gran oasis productivo, que es el Alto Valle”.
“Mendoza, en términos de producción agrícola, con todas las fortalezas que tiene, no ha podido fijar ese horizonte, teniendo todas las fortalezas que tiene Mendoza en términos geográficos”, explicó.
Dávila también hizo referencia a ProMendoza, la fundación que se creó con el objetivo de internacionalizar los productos y servicios locales: “Hay que seguir fortaleciéndola, en todo caso hay que medir si está cumpliendo con los objetivos y, si no, tomar las medidas correctivas”.
“Acá hay un semáforo rojo que tiene que ver con la política nacional en términos de cancillería, es el gran tema y la gran debilidad en términos de país. ¿Qué ha hecho Argentina con su política de nuevos acuerdos, con la inserción de nuestro producto en los mercados? Me parece que acá sí hay una nota baja, por no decir un aplazo”, remarcó el entrevistad.
Las posibles vías de solución
Dávila también trazó una comparación con Chile en relación a las líneas de crédito, que podrían ser una salida a esta situación: “Nadie puede reestructurarse, reconvertirse, pensar en el largo plazo, si no se puede tomar líneas de crédito como lo hacen nuestros competidores, sin ir más lejos Chile. Cuando uno compara los plazos y las tasas de interés para reconvertir una actividad, la verdad que nosotros no gozamos de ninguno de estos beneficios para poder estar en igualdad de condiciones”.
“Este es el gran desafío que tiene el gobierno nacional y el gobierno provincial en términos de dotar de competitividad para que podamos hacer las reconversiones que ellos mismos nos dicen que hay que hacer”, concluyó.
La cifra fue dada a conocer por Carlos Dávila, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura y Turismo de Tunuyán, quien no ocultó su preocupación frente a una situación que llevó a prácticamente la pérdida total de la producción de manzana y pera.
En diálogo con Radio Regional FM 106.9, Dávila admitió que este panorama no es ninguna novedad y confirmó que es un sector que se ha perdido casi por completo.
Sobre los motivos de esta situación, el titular de la CIAT preguntó: “¿vos sabías cuál es la fruta que más se consume en el mundo después de la banana? La manzana, imaginate si no hay una respuesta contundente al interrogante de cómo pudo haber sido que hayamos perdido un cultivo o una producción con estas ventajas comparativas con respecto, por ejemplo, al gran oasis productivo, que es el Alto Valle”.
“Mendoza, en términos de producción agrícola, con todas las fortalezas que tiene, no ha podido fijar ese horizonte, teniendo todas las fortalezas que tiene Mendoza en términos geográficos”, explicó.
Dávila también hizo referencia a ProMendoza, la fundación que se creó con el objetivo de internacionalizar los productos y servicios locales: “Hay que seguir fortaleciéndola, en todo caso hay que medir si está cumpliendo con los objetivos y, si no, tomar las medidas correctivas”.
“Acá hay un semáforo rojo que tiene que ver con la política nacional en términos de cancillería, es el gran tema y la gran debilidad en términos de país. ¿Qué ha hecho Argentina con su política de nuevos acuerdos, con la inserción de nuestro producto en los mercados? Me parece que acá sí hay una nota baja, por no decir un aplazo”, remarcó el entrevistad.
Las posibles vías de solución
Dávila también trazó una comparación con Chile en relación a las líneas de crédito, que podrían ser una salida a esta situación: “Nadie puede reestructurarse, reconvertirse, pensar en el largo plazo, si no se puede tomar líneas de crédito como lo hacen nuestros competidores, sin ir más lejos Chile. Cuando uno compara los plazos y las tasas de interés para reconvertir una actividad, la verdad que nosotros no gozamos de ninguno de estos beneficios para poder estar en igualdad de condiciones”.
“Este es el gran desafío que tiene el gobierno nacional y el gobierno provincial en términos de dotar de competitividad para que podamos hacer las reconversiones que ellos mismos nos dicen que hay que hacer”, concluyó.






