Nancy Caballero, Magíster en Psicología Social y Doctora en Psicología, abarcó un tema habitual en época de fiestas de fin de año. ¿Qué hacemos con los celulares en la mesa? ¿Se puede lograr un momento sin conexión virtual? ¿Cuáles son las recomendaciones?
En diálogo con Radio Regional, la especialista respondió estas preguntas y se refirió a la idea de no usar aparatos electrónicos al momento de la cena: “Si uno lo hace de una manera intempestiva, va a terminar siendo una pelea en la cena de Navidad, un enojo”.
“Tendría que tener una preparación, y la preparación no tiene que ver con hablar mal o bien de los celulares, sino como un pacto de familia, en donde, por tres horas, ponele, de las 9 a las 12, vamos a estar en familia. Y para estar en familia, vamos a dejar los celulares arriba de la mesa, en el living o en una cajita”, agregó.
Caballero diferenció además las posibles reacciones según las edades de cada integrante de la familia en cuestión: “Con los chicos es más fácil, porque uno pone el límite, pero con los grandes no, porque contamos las 150.000 excusas. La mayoría de los chicos que hoy tienen 13, 14, 15 años, te dicen ‘con mi papá no puedo hablar porque le estoy hablando y está mirando el teléfono’ o ‘con mi mamá no puedo porque se pone a mandar memes o a revisar no sé qué’”
Por otro lado, la psicopedagoga también hizo referencia a otra cuestión muy habitual en la actualidad: “Entre las parejas, cuando te vas a acostar, que cada uno se pone a mirar su celular, no nos estamos dando cuenta de algo muy grave, salvo que seas un neurocirujano y estés de guardia ese día, nada de lo que aparezca en el teléfono, no puede esperar hasta mañana. Y se genera una angustia que es ficticia completamente”.
Algunas recomendaciones
Caballero comentó además algunos consejos a tener en cuenta para esta época del año: “Yo sugiero eso, viste como hacemos la corona de adviento o las Novenas para Navidad, el que no es creyente no hace nada de eso, pero sí hace todo un rito de armar el árbol, de comprar las cosas. Bueno, entre esas preparaciones, preparemos al otro para vernos”.
“Ves una mesa entera de gente y que cada uno está solamente conectado con su aparato. No hablemos mal del aparato, gracias a eso nos podemos comunicar, pero trabajemos con nuestros hijos, y ‘che, y si nos damos tres horas de mimos’, ¿qué sería ese mimo? Que estemos en familia, los que estamos acá, los que estamos sentados. Y a las 12.05 de la noche nos damos un beso, nos decimos feliz navidad y cada uno empieza a devolver mensajes”, concluyó la profesional.





