Gilda Kriskovich, mamá de un joven con Asperger, directora del centro educativo y terapéutico Aprender a crecer y presidenta de la asociación civil Prestadores de discapacidad unidos, charló en Radio Regional tras conocerse la decisión del Gobierno nacional de eliminar el sistema mediante el cual el estado compensaba económicamente a las empresas de transporte de larga distancia por los pasajeros con discapacidad o pacientes trasplantados que viajaban en forma gratuita.
Kriskovich afirmó que este es un ajuste más al sector y perjudica a los que más lo necesitan: “Los que usan los pases libres para pasajes, generalmente, es para hacer las interconsultas y toda la parte médica que por ahí las obras sociales no te reconocen”.
“Realmente es indignante, porque si antes ya había problemas para sacar el pasaje, donde uno tenía que pedir 30 días antes y siempre la empresa te daba vueltas, hoy lo que hizo el estado nacional es un cachetazo, porque ya ni siquiera la persona con discapacidad o la familia que necesita de esto, va a tener a dónde hacer la denuncia”, agregó.
La encargada de Aprender a crecer señaló que esta decisión vulnera una ley nacional y una convención internacional, además del derecho a la accesibilidad y a la salud: “Está muy claro que la gestión nacional no tiene en cuenta esto. Ellos pueden avanzar en su libertad, pero acá lo que se está retrocediendo es en derechos, que eso es evidente con esta gestión”.
“Es una gestión que realmente no tiene empatía, no tiene sensibilidad, no tiene humanización. Yo los veía el domingo 25 en la iglesia, pero al otro día te salen con esto, o sea, evidentemente, Dios no les toca el corazón”, sentenció.






