El organismo, presidido por José Orts, logró una significativa reducción de la plaga. El anuncio realizado por el gobernador Alfredo Cornejo parte del operativo que alcanzó 130.000 hectáreas de vid y benefició a más de 9.000 productores de toda la provincia.
La presente campaña llevada adelante entre el ISCAMEN y el Ministerio de Producción, logró importantes resultados, de acuerdo al titular de ISCAMEN, José Orts, estás acciones “permiten cuidar el trabajo de miles de familias que viven del agro y resguardar el patrimonio fitosanitario de Mendoza, garantizando mejores condiciones sanitarias para la próxima campaña y evitando daños en cosecha”.
De acuerdo con la red oficial de monitoreo del insecto —con más de 4.000 trampas instaladas en los cuatro oasis productivos— y el relevamiento de daños en cultivos, se constató una reducción del 70% de las capturas de la plaga en comparación con la campaña anterior. En este sentido, Orts destacó que “se realizó un fuerte trabajo de articulación entre los productores, el ISCAMEN y el Ministerio de Producción, lo que permitió llegar a todo el territorio provincial, en tiempo y forma, con insumos de control” Agregó que “este resultado permite no solo evitar daño, sino además mejorar la calidad general de la uva producida en la provincia.”
Para la campaña 2025/2026, el operativo se sustentó en el uso de herramientas como la Técnica de Confusión Sexual mediante difusores de feromonas, feromonas pulverizables y la aplicación de insecticidas específicos y de bajo impacto ambiental, a través de pulverizaciones aéreas y terrestres, en función del estado de situación de la plaga y de las particularidades de cada zona geográfica.
En una primera etapa, se asistió con difusores de feromonas para cubrir 50.000 hectáreas en todos los oasis productivos, beneficiando a más de 4.000 productores. Luego, se avanzó con la provisión de insecticidas de bajo impacto ambiental (categoría IV, banda verde) para más de 1.300 productores del Este provincial, asegurando dos aplicaciones dirigidas al primer vuelo del insecto. Para viñedos orgánicos, se distribuyeron productos compatibles sobre una superficie de 7.500 hectáreas.
En paralelo, se implementó el Servicio de Pulverizaciones Aéreas, una herramienta clave para el manejo de la primera generación en grandes áreas. Estas intervenciones abarcaron 90.000 hectáreas de viñedos en Luján, Maipú, Santa Rosa, Junín, Rivadavia, San Martín y Lavalle, con dos pasadas sobre la totalidad del área, alcanzando un total de 180.000 hectáreas tratadas.
La cuarta y última etapa se centró en el control del segundo vuelo mediante la aplicación aérea de feromonas asperjables sobre aproximadamente 70.000 hectáreas en los departamentos de Lavalle, Junín, Rivadavia, San Martín, Santa Rosa y La Paz. Las feromonas asperjadas —compuestos de síntesis utilizados en la Técnica de Confusión Sexual (TCS)— permitieron interrumpir el apareamiento del insecto y reducir de manera efectiva su población.





