Claudio Galmarini, director del Centro Regional Mendoza-San Juan del INTA, habló en Radio Regional sobre los problemas que puede llegar a ocasionar el evento climático previsto para el verano, pero admitió que también podría generar algunos beneficios.
El especialista admitió que el Super Niño podría traer consecuencias positivas y consecuencias negativas: “Empecemos por las buenas, vamos a tener un año de buena dotación de agua, siempre atento a que tenemos que cuidar mucho la eficiencia del uso del recurso hídrico”.
“La segunda consecuencia positiva es que probablemente llueva más en el secano, lo cual la cantidad de pasturas naturales que podemos tener puede aumentar, y eso es bueno para los que hacen ganadería de cría”, indicó.
Sin embargo, el fenómeno climático también podría generar algunos problemas a nivel productivo: “En un año donde tenemos una primavera con mucha lluvia, poco sol, mucha humedad, aparece mucha agua libre en las plantas, en las hojas de las plantas, y lo más probable es que tengamos mucha más incidencia de enfermedades causadas por hongos, como peronóspora”.
“En el caso de algunos cultivos hortícolas, como el ajo o la cebolla, las condiciones de humedad pueden predisponer también a hongos del suelo o bacterias que están en el suelo y producir pudriciones. Entonces, puede haber podredumbre de bulbos que desmerecen la calidad del producto”, agregó.
A esto, Galmarini sumó que es probable que haya crecidas en algunas regiones: “Eso va a determinar anegamientos en las zonas bajas. Y lo que nos hemos olvidado de mantener son los drenajes, para aliviar y sacar ese exceso de agua, entonces hay que tener limpias las acequias”.





