El fenómeno de las redes sociales llevó a que jóvenes y adolescentes puedan expresar diferentes conductas que en muchos casos son impropias para la edad y que pueden generar hechos graves y con serias consecuencias, tanto para ellos como para terceros.
La psicóloga Anabella Serventi intentó explicar algunos fundamentos desde el punto de vista de la ciencia: “Cuando empezaron las notas sobre este tema, yo recordaba que ya en 2014 contaba sobre estos retos que ya aparecían en redes, hace más de 10 años. Y todavía no podemos contener el riesgo que esto supone”.
“Primero hay que entender que la prohibición lleva a la clandestinidad. La prohibición nunca es una solución de nada. Tenemos que educar en el uso y tenemos que adelantarnos a las cosas que suceden”, expresó en una charla con Radio Regional.
Serventi aclaró además que estas cuestiones no solamente suceden en las redes sociales, como TikTok, sino que suceden por plataformas que están tipificadas como mensajería instantánea: “A estas plataformas, estas prohibiciones no las tocan, porque muchas de estas cosas suceden en canales privados de Telegram o Discord”.
Algunos de los peligrosos retos virales
La psicóloga enumeró algunos de los hechos que más se popularizaron en el último tiempo: “Este reto viral de desaparecer por 48 horas aparece en los medios, claramente, porque moviliza un montón de recursos del estado, que tiene que ver con procedimientos policiales y judiciales”.
“La búsqueda aparece en los medios de comunicación, exponiendo mucho más a los chicos, porque se exponen fotos, datos de los colegios a los que asisten y demás, lo cual es mucho más peligroso”, señaló.
Y aparecen otros retos: “Hay otros retos que también terminan consumiendo recursos, sobre todo de salud pública, que no se hacen tan conocidos. Por ejemplo, hay dos retos que están vigentes, que es, por un lado, instar a los chicos a consumir antihistamínicos hasta llegar a convulsionar, y, por otro lado, consumir paracetamol hasta llegar a ser hospitalizados”.
“Después hay otros que los instan a mutilarse, a autolesionarse, a incluso prender fuego partes de su cuerpo, y los chicos no están todavía con la parte del cerebro que tiene que ver con poder prever las consecuencias de sus actos, con los filtros éticos, con el control de los impulsos del todo desarrollado todavía”, indicó.
Algunos indicadores a tener en cuenta
Si bien la profesional admitió que quienes padecen estas situaciones pueden presentar indicadores, pero también pueden no presentarlos, enumeró algunos de los síntomas a tener en cuenta:
-Cambios de conducta.
-Se muestra reacio a mostrar sus conversaciones del celular.
-Se esconde cuando está chateando.
-Duerme con el teléfono abajo de la almohada.
-Se deshace de objetos de valor para conseguir dinero.
-Aparecen transferencias para pagar deudas.
-Se empiezan a aislar a sus compañeros de colegio.
-No asisten a los trabajos en grupo.






