Arístides Álvarez, director del instituto Zona Oeste y de la asociación civil “Si nos reímos, nos reímos todos”, analizó desde una perspectiva diferente las preocupantes conclusiones que dejó el informe del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) en el país.
En diálogo con Radio Regional FM 106.9, el especialista dirigió su punta de vista al rol de los docentes y admitió que hay un gran malestar por la forma en que se los maltrata, y mucho miedo a intervenir: “Hay un corrimiento de la familia en la educación y formación de los chicos, dejándolo en manos de la escuela. Y una escuela que está siendo maltratada, atacada, menospreciada”.
En ese sentido, agregó que hay miedo a los distintos tipos de violencia: “Violencia del estado en la forma en que se los trata y se los reconoce como profesional de la educación. En todo, en lo salarial, en los términos de la jubilación, de la asistencia, de la salud. Miedo a las reacciones de las familias, son agredidos verbal y físicamente. Y después también están los escraches a los que son sometidos por las redes sociales”.
“La formación docente debería ser en actividad mientras el docente está trabajando, pero eso se fue complicando con los años por este destrato. Y muchas veces, esa capacitación hay que pagarla, y el momento económico del país no es bueno. Hay docentes que tienen que trabajar 10 o 12 horas por día para poder tener un ingreso que les permita vivir”, remarcó.
Hay responsabilidad de todos
Álvarez admitió que “en esto hay responsabilidad de todos, hasta de los medios también. Esta sensación de que el docente trabaja 9 meses al año y 4 o 5 horas por día, es una mentira, es una falacia que lamentablemente se ha instalado”.
En relación al rol de la familia en el ámbito educativo, el director de Zona Oeste advirtió que “son adultos que están trabajando 16 horas por día, y llegan a su casa cansados, no quieren saber nada con ir a hacer la tarea con los pibes, como nos hacían nuestros viejos, nuestros abuelos”.
“Entonces se toman las escuelas muchas veces como guardería y los únicos perjudicados son los pibes, y esto se ve reflejado hoy en una estadística que arroja la evaluación PISA”, concluyó.






