Policiales: dos de los hechos ocurrieron en la zona Este.
En la mañana de este martes se produjo la fuga de un delincuente alojado en la Comisaría 13° de Rivadavia, quien logró escaparse por una ventana de 30 x 60 cm. Con este hecho, ya son cinco los malvivientes que lograron burlar la seguridad de las comisarías mendocinas en los últimos 10 meses.
El primer hecho ocurrió el pasado 10 de diciembre cuando Enzo Leonel Páez y Emiliano Carlos Jofré lograron escaparse por un boquete de la Comisaría 12° de San Martín, los malvivientes rompieron una pared de los calabozos, forcejearon una ventana y escaparon. Ambos fueron capturados meses después (uno de ellos por vecinos de San Martín).
A los pocos meses, el 19 de febrero de 2026, dos delincuentes identificados como Enrique Acosta Vega y Víctor Adrián Bravo Morón se escaparon de la Alcaída de Tunuyán mientras aguardaban ser trasladadados al penal de San Felipe de Mendoza. A causa de este hecho, un efectivo penitenciario, Pablo Antonio Rivero Ríos sufrió una descompensación cardíaca y falleció en el hospital Scaravelli. Luego de un intenso operativo, fueron recapturados al día siguiente.
En las últimas horas, Ángel Salvador Reinoso, alojado en el calabozo de la Comisaría 13° de Rivadavia desde el 4 de septiembre por hurto, logró romper una pequeña ventana de 30 x 60 cm y escapó por los techos y dándose a la fuga por calle Aguado, pese a la presencia de las cámaras de seguridad del ministerio y el Centro de Monitoreo ubicado a pocas cuadras de la dependencia policial.
Según lo que revelaron algunas fuentes policiales, Reinoso habría estado forcejeando durante varios días la reja hasta que logró sacarla de lugar y escaparse por la ventana que se encontraba en la celda.
Con este hecho, ya son cinco los presos fugados de las cárceles mendocinas, lo que deja en evidencia la falta de recursos y de infraestructura en las dependencias policiales, ya que han sido vulneradas fácilmente.
A su vez, bajo la gestión de Mercedes Rus como ministra de la cartera, y acompañada por Hernán Amat como director de Relaciones con la Comunidad, es que la provincia atraviesa la peor crisis en materia de seguridad, con falta de inversión en establecimiento completamente obsoletos, con aumento de robos en zonas rurales, con suicidios en integrantes de las fuerzas y con un delito que no para. La pregunta es:
¿Debe acaso renunciar la ministra Rus y la cúpula de la cartera que conduce ante estos hechos de gravedad? Ya que no sólo deja al desnudo la ineficacia policial, sino que pone en riesgo a la ciudadanía, tratándose de reos que son un peligro para la sociedad.





