De esta manera, el fallo determinó que la madre de la niña, quien quedó con una incapacidad, no cobre una suma de 27 millones de pesos.
En los últimos días, la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Mendoza revocó un fallo que ordenaba pagarle una indemnización millonaria a la madre de una nena de 3 años que fue atacada por un dogo argentino dentro de la casa de su dueño, en el departamento de Malargüe en el año 2020 cuando tenía tan solo 3 años.
A causa del ataque del perro, la niña resultó con graves lesiones en su cara ocasionándole fractura en el maxilar y occipital, permaneció internada en el Hospital Notti y le quedaron secuelas de una incapacidad física permanente del 61%. Por este motivo, es que la madre de la niña, quien hoy tiene 9 años, realizó una demanda contra el dueño y el tribunal de Malargüe falló a favor de la mujer, y que luego la Segunda Cámara de Apelaciones Civil acompañó el fallo y le ordenó al propietario del animal a pagar una indemnización de $27.500.000.
Sin embargo, la sanción fue apelada por el dueño quien tiene una despensa en el departamento de Malargüe y luego de esto, la Corte Suprema de Justicia de la provincia decidió revocar este fallo y que así la madre de la niña no reciba la indemnización. Este fallo tuvo los votos favor de Dalmiro Garay y Teresa Day; en tanto que Omar Palermo votó en contra.
El argumento de Daray y Day es que la responsabilidad por los animales es objetiva y así, el dueño queda totalmente excluido de la responsabilidad cuando se rompe el nexo casual, que sucede cuando un hecho fortuito rompe la casualidad; y en este caso, la niña entró en la casa del comerciante de imprevisto y fue atacada por el perro. Por su parte, el juez Palermo aseguró que la relación entre los daños causados y el hecoh generador no se halla discutida.
La niña atacada por este perro en 2020 derivó en que sea sometida a tres cirugías y permaneció en terapia intensiva durante nueve días en el Hospital Notti. El dueño, aseguró que no le dio la orden a la menor de ingresar a su casa y que los gritos habrían generado la reacción de su perro.






