El ISCAMEN avanza en el fortalecimiento de sus capacidades científicas y técnicas. En el PASIP, sumó laboratorios estratégicos orientados a mejorar la sanidad vegetal, la detección temprana de plagas y el desarrollo de nuevas cadenas productivas con base en la innovación. Se trata de iniciativas que buscan optimizar los servicios para el desarrollo agrícola, beneficiando a más de 7.200 productores frutícolas y vitícolas en 93.000 hectáreas implantadas del Este mendocino. En este sentido, el presidente del organismo, José Orts, destacó que “estas inversiones permiten fortalecer la sanidad vegetal y poner la ciencia aplicada al servicio de la producción”.
El Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria de Mendoza suma así nuevos servicios para el resguardo fitosanitario. En el parque industrial PASIP funciona un laboratorio de identificación de plagas, orientado al análisis y la detección temprana de especies de alto impacto económico, como la mosca del Mediterráneo (Ceratitis capitata) y Lobesia botrana. Este espacio constituye una herramienta clave para el manejo en grandes áreas, permitiendo intervenciones más precisas y eficientes.
En este marco, se proyecta además la incorporación de un laboratorio destinado a la producción de insectos estériles para Lobesia botrana, un espacio clave para optimizar la línea de cría de esta plaga. Este desarrollo permitiría avanzar en la implementación de nuevas herramientas de control basadas en la Técnica del Insecto Estéril.
Al respecto, Orts señaló que “la incorporación de nuevas herramientas en el manejo integrado de la plaga permitirá ampliar las capacidades de intervención y mejorar la eficiencia del sistema de control que actualmente emplea el ISCAMEN”. En este sentido, cabe destacar que la última campaña de control de Lobesia botrana, considerada la de mayor envergadura a nivel mundial, finalizó con una reducción del 70% de la plaga, beneficiando a más de 9.000 productores vitícolas de toda la provincia.
Finalmente, se encuentra en etapa de evaluación la futura incorporación de un Banco de Germoplasma Provincial de Cannabis sativa L y cáñamo industrial. Este proyecto permitiría contar con una infraestructura estratégica destinada a la conservación, gestión y resguardo del material genético presente en Mendoza, con el objetivo de preservar la diversidad genética de la especie, garantizar la disponibilidad futura de recursos genéticos y respaldar programas de investigación, mejoramiento genético y desarrollo productivo vinculados a esta industria emergente.
Con estas incorporaciones y proyectos en evaluación, el ISCAMEN consolida un modelo de gestión basado en la ciencia aplicada, integrando tecnología, conocimiento y producción para proteger la agroindustria y proyectar nuevas oportunidades de desarrollo en Mendoza.




