Recomendaciones para el cuidado de los más pequeños en las piletas
La muerte por ahogamiento de dos niños durante la última semana, uno en San Rafael y otro en Luján, alertó a las autoridades frente a una situación habitual en esta época del año.
El doctor Gerardo Carabajal, médico especialista en emergencias, habló en Radio Regional sobre este tema y brindó una serie de recomendaciones a tener en cuenta: “Principalmente, lo que tenemos que plantear es la prevención. Siempre que vienen las temporadas de verano y de pileta, tenemos que recordar lo que son este tipo de prevenciones para anticiparnos a estos sucesos para que no pase lo que está pasando”.
“La idea por ahí es que pudiera haber algún tipo de vallado, que no sea fácil para los niños llegar a ese lugar, porque no necesitamos una pileta de dos metros de profundidad para que alguien se ahogue, treinta centímetros ya es suficiente. Ni hablar de la caída, que se tropieza y que caiga”, agregó.
Sobre los casos que se registraron en la provincia, el profesional expresó: “Son de niños muy chiquitos, que a veces estás el 99% del tiempo atentos a ellos, y es un segundo que te descuidaste, los nenes desaparecieron de la vista de los papás y pueden pasar estas cosas”.
Qué hacer ante un caso similar
El emergentólogo explicó los pasos a seguir ante un hecho como los ocurridos en Mendoza: “Cuando el niño es encontrado en el agua, lo primero que tenemos que ver es si responde y si respira, igual que cuando tiene un paro cardíaco”.
“Se lo saca del agua, se lo acuesta en el piso, boca arriba, mirando para el cielo, y se empieza a hacer el RCP. Exactamente igual que en el adulto y que en el paro cardíaco”, remarcó.
Carabajal explicó además que “la persona que ha sido ahogada sufre un paro respiratorio, porque por ese espasmo para que no pase agua a los pulmones, tampoco pasa aire, entonces deja de respirar y se produce el paro, primero respiratorio, y casi inmediatamente afecta al corazón”.
“¿Qué tiene de beneficioso esto? Que el corazón no tiene ningún problema, no tiene ninguna enfermedad, y la mayoría de las veces, si lo hemos encontrado por un cierto tiempo que nos permita salvar a la persona, son muy rápidamente recuperables estos pacientes”, manifestó.
“A los cuatro minutos de falta de oxigenación, hipoxia se llama, ya empezamos a tener daño cerebral. Y a los diez minutos tenemos daño cerebral instalado irreversible, una muerte cerebral”, explicó el especialista.





