Viviana Bilezker, directora de El Faro y psicoterapeuta especialista en cuidados paliativos, profundizó sobre un tema que nos toca a todos: cómo afrontar las diferentes etapas del duelo frente a una pérdida de un ser querido.
En diálogo con Radio Regional, la especialista explicó de qué se trata el llamado duelo, cuáles son los tipos de duelo y cómo prepararse para ese momento.
Transitar un proceso
“Se suele decir que el duelo tiene que ver con la pérdida de seres queridos, y creo que es importante incluir que para algunas personas, el duelo también incluye el poder transitar un proceso. Entonces, habría que, en lugar de decir seres queridos, empezar a decir seres significativos, porque las personas con las que nos vinculamos en la vida, que son significativas para nosotras, nos generan diferentes estados, emociones, situaciones”.
“El duelo es un tiempo que necesitamos transitar para acomodar un cambio, un cambio significativo en nuestra vida, que consiste en pasar de una presencia a una ausencia. Y esta es una vivencia contundente, de alto contraste. Todo lo que estamos habituados a hacer o a disponer cuando una persona está viva, hablarle, escucharla, tocarla, acariciarla, pelearnos, etcétera, desaparece, no está más”.
La importancia de darle tiempo
“Hay un cambio interno que tenemos que hacer para incorporar la nueva situación, y esto genera emociones, desconcierto, miedo, enojo, tristeza profunda, culpa muchas veces, y todo un cambio en la vida cotidiana de hábitos que teníamos”.
“El duelo es una vivencia profundamente transformadora, y es muy importante darle tiempo, es sagrado el tiempo que lleva el duelo para cada persona, que no es único ni uniforme”.
Cómo prepararse
“Hay muchas formas de prepararse para el duelo, y va a depender un poco de cómo se dé la situación. Cuando una persona vive su fin de vida y la estamos acompañando, y podemos ver, percibir que se acerca la muerte, ya podemos empezar a contemplar estos aspectos del duelo, la ausencia, cómo va a ser, qué necesito tener en cuenta, qué necesito hacer antes que la persona fallezca”.
“Cuando la muerte es imprevista o súbita, no tuvimos ese tiempo, lo que sí podemos hacer, pero esto ya nos lleva al tema de cómo nos preparamos para la muerte, cómo incluimos la posibilidad de la muerte en la vida. Y esto es un tema ya cultural, no personal. Nos cuesta mucho contemplar que las personas con las que nos vinculamos diariamente podrían morir, y podrían morir en cualquier momento, lo mismo que nosotros”.
El duelo nunca termina
“En la vida diaria vivimos muchos duelos, muchos cambios que implican un terminar y un empezar, una despedida y una bienvenida, y a veces no ponemos ahí toda la atención. Vivimos muchos duelos por muerte simbólica. Cuando terminamos una relación, una etapa de vida, un ciclo, cuando algo cambia en nuestra vida, ahí hay un duelo”.
“El duelo continúa a lo largo de toda la vida. Esta idea que ya está cayendo en desuso, de que el duelo un día termina, tiene fecha, es un mito, y las personas que lo vivimos, sabemos que no es así. Lo que cambia es nuestra relación con la persona fallecida, cambiamos nosotros, porque seguimos teniendo experiencias de vida que nos transforman, pero hay un lugar de duelo que permanece”.






