En medio de una tensa situación entre el gobierno nacional y el ámbito escolar y universitario, la socióloga Graciela Cousinet, profesora de consulta de la Universidad Nacional de Cuyo, dio su visión de un tema que sigue en agenda tras la marcha de este miércoles.
En diálogo con Radio Regional 106.9, la referente puntualizó sobre este complejo panorama y admitió que “el caso de la universidad es muy especial. Ha sido una de las instituciones más perjudicadas por este gobierno y realmente la universidad argentina es la posibilidad de que el mérito sea recompensado, siempre y cuando sea pública, sea gratuita y puedan acceder a ellas todos los que realmente se esfuercen y quieran mejorar su situación”
“Yo hablo por la Universidad Nacional de Cuyo, que la conozco bien desde adentro, y yo nunca he visto actos de corrupción, ni siquiera sospechas de corrupción. Acá no hay nadie ni siquiera sumariado por acto de corrupción”, agregó.
En esa misma línea, Cousinet comentó que “uno puede criticar muchas cosas de la universidad, tal vez la universidad tiene que modernizarse un poco más, carreras más cortas, más flexibles, creo que en los últimos tiempos se ha politizado demasiado, por ahí se ha priorizado el hecho de pertenecer a un determinado partido para ocupar un cargo ejecutivo y no la capacidad, eso también yo lo veo como una crítica, pero en cuanto a actos de corrupción, yo no veo”
“Las universidades argentinas están muy bien conceptuadas en el mundo, la UBA (Universidad de Buenos Aires) está entre las cien mejores universidades del mundo, lo cual es un enorme galardón. Y vemos que la Universidad Nacional de Cuyo sigue siendo un elemento de movilidad social muy importante para la Argentina”, expresó la socióloga.
En el marco de las auditorías del gobierno y los rumores sobre situaciones oscuras en el manejo de las universidades, Cousinet aclaró que “yo lo veo muy difícil, yo he sido decana, y la verdad que se evalúa cada factura, hay muchísimos filtros, hay muchísima supervisión, todo lo que se gasta en las facultades va a la Secretaría de Finanzas de la universidad, se revisa una por una las facturas, los gastos, más allá de que la mayor parte del presupuesto universitario va a salario, o sea que es muy poco lo que queda para poder”
“Apenas se alcanza para comprar elementos de limpieza, entonces no hay grandes cantidades de dinero, las universidades son austeras, aunque no parezca, no digo que no haya corrupción, puede haberla, pero yo no conozco”, sentenció.






