Es la historia de Gladys, quien toda su vida la dedicó a ayudar a los demás.
El Papa León XIV visitará Argentina desde el 8 al 11 de noviembre, donde realizará diversas actividades y culminará con una misa multitudinaria en la Basílica de Luján. La persona encargada de llevar la ofrenda es mendocina y toda su vida ha estado ligada a la solidaridad. Se trata de Gladys Escudero, de 67 años, jubilada docente y quien es voluntaria en la Parroquia Virgen de los Pobres, del barrio San Martín, en Ciudad. En diálogo con Radio Regional 106.9, contó su historia de vida, su relación con la fe y cómo se enteró de la noticia.
Ante la novedad de enterarse de que sería ella quien le entregue la ofrenda al Sumo Pontífice en la Misa, Gladys afirmó: «Lo tomo con mucha bendición; toda mi vida ha sido solidaria porque he tenido una familia caritativa y, si bien en mi infancia no teníamos las necesidades básicas, nos sobraba la parte solidaria, en ver los ojos de Dios en el otro y de que está necesitando algo».
Gladys trabajó como profesora de Educación Física en varias escuelas y desde el año 2019 que se jubiló para dedicar gran parte de su tiempo a los adultos mayores que asisten a la Parroquia Virgen de los Pobres del barrio San Martín. En relación a esto, la entrevistada comentó: «Es un barrio carenciado; trabajo con adultos mayores y para Cáritas. Los abuelos están felices y, por más que seamos de una comunidad humilde, donde siempre se habla de lo malo lamentablemente, tenemos un montón de cosas bonitas que suceden».
Sin embargo, la vida le puso un duro escollo a Gladys, ya que en febrero de este año fue diagnosticada con cáncer de mama, lo que no fue un impedimento para seguir trabajando junto a los adultos mayores de la parroquia: «Este año me hice un control médico y me detectaron cáncer de mama. Fue chocante y una sorpresa para todos, pero de mi parte nunca tuve temor y no iba a dejar de lado esto por lo que me había pasado. Continúe en la parroquia, porque Dios sabía que la fe no la podía perder y yo sabía que no me iba a soltar la mano. Siempre le pedí a Dios que me diera una señal de que estoy haciendo bien las cosas; incluso me pedían que me quedara a descansar en mi casa, pero yo ahí sentía dolores y estando en la iglesia la pasaba bien».
A su vez, explicó cómo sobrelleva actualmente la enfermedad: «Continúo en tratamiento y ahora tengo que ver la fecha de operación, pero lo he dejado en manos de Dios».
Sobre cómo fue que quedó designada para llevar la ofrenda, la docente jubilada afirmó: «A través del Decanato Norte de Cáritas me postularon para llevarle la ofrenda al Papa, pero era entre 80 personas y no me imaginé que yo, del barrio San Martín, iba a quedar seleccionada. Me enteré en una reunión donde me dijeron que había sido la seleccionada por Cáritas Nacional y el Vaticano». Además, recordó cómo fue su reacción: «Me lloré la vida, abracé a mi párroco y ahí sentí que estaba abrazando a Dios. Estoy muy agradecida y realmente fue emocionante».
En relación a lo protocolar de la Misa, Gladys expresó: «No me han dicho nada desde lo protocolar, pero tengo un QR donde me han enviado los pasajes y en Buenos Aires me estará esperando un coche especial que me llevará a Luján. Con que llegue y esté frente a él (Papa León XIV) ya es muchísimo, y más que sea elegida desde Mendoza a nivel nacional, es muy valiosa».
Para finalizar, la entrevistada dijo que desde que estaba en la panza de su madre fue creyente: «Siempre lo he sido, desde mi madre, que aseguró que mi nacimiento fue un milagro de la Virgen de Lourdes porque nací un 11 de febrero en el Hospital Emilio Civit, y contó que cuando la pasaron a la sala de parto, iba pasando la procesión y ahí le rezó nuevamente, le ofreció que hasta que yo fuese mayor de edad, íbamos a ir todos los años al Santuario. Ahora, con mi madre en el cielo, lo sigo haciendo con mi hija; soy ministra de Eucaristía y colaboro con el Santuario».





