El doctor Alejandro De Cerchio, cardiólogo integrante de la Federación Argentina de Cardiología, habló en Radio Regional al conmemorarse este 29 de octubre el Día Mundial de la lucha contra el ACV.
El profesional aseguró el ACV y los infartos son la causa principal de invalidez y muerte en el mundo: “Por eso es un día especial para concientizar a la gente que este evento es perfectamente prevenible”.
“Habitualmente existen 2 tipos de ACV, uno que es hemorrágico, que sería el derrame que le llama la gente, que es infinitamente más infrecuente, y el infarto cerebral, propiamente dicho, que es el ACV isquémico2”, explicó.
Además, De Cerchio admitió que el 85% de los ACV y los infartos se pueden evitar con las conductas adecuadas en cuanto al estilo de vida: “Un ACV no es una consecuencia de la casualidad o de la mala suerte, sino es una consecuencia de errores consecutivos sostenidos durante mucho tiempo hasta que una arteria, en algún lugar del cuerpo como el cerebro o el corazón, dice basta”.
“Si usted fuma, es candidato a un ACV. Si tiene hipertensión arterial y hace caso omiso a las indicaciones de comer con poca sal, de bajar de peso, de caminar, usted se está acercando día a día a un ACV. Si tiene un sobrepeso en rango de obesidad y contrae diabetes, hipertensión, colesterol elevado, tiene el escenario perfecto para el ACV o el infarto”, expresó el galeno.
Qué es el riesgo residual
Más allá de todas las recomendaciones que se deben tener en cuenta, el cardiólogo aclaró que igualmente puede ocurrir un evento: “Hay algo que la gente tiene que conocer, que es el concepto de riesgo residual. O sea, a pesar de que hagamos todo nuestro mayor esfuerzo, lo que podemos hacer es bajar considerablemente el riesgo de una ACV, pero igual existe la posibilidad de que ocurra”.
“Si de repente veo que pierdo fuerza en un brazo, en una pierna, me cuesta articular las palabras, se me desvía la comisura bucal, o sea, tengo asimetría de la boca o de la cara, o algún trastorno visual o pérdida de orientación temporo espacial, puede estar ocurriendo un ACV”, detalló.
Y agregó: “Un ACV es un evento tiempo dependiente, o sea, hay una ventana de tiempo valiosísima que le llamamos ventana de oro, donde el paciente tiene que llegar lo antes posible a un centro de la complejidad suficiente para que puedan minimizar el daño que puede provocar ese ACV”.





