Ante la situación que le tocó atravesar a Mauro Zugasti, agente penitenciario tomado de rehén, es que se suman diversos reclamos de otros trabajadores.
En la madrugada de este martes se vivieron horas de tensión en el Complejo Penitenciario de Boulogne Sur Mer, cuando dos presos tomaron como rehén a Mauro Zugasti, agente penitenciario oriundo de La Paz, mientras exigían ser trasladados a otras dependencias. Luego de seis horas, la situación se controló, pero deja en evidencia varias problemáticas del Ministerio de Seguridad. Ante este episodio, penitenciarios y quienes ya dejaron la función dialogaron con Radio Regional y expusieron las malas condiciones en las cuales trabajan.
En el momento de tensión que vivía el joven oriundo de La Paz producto de que los reos lo habían tomado como rehén para exigir ser trasladados al Complejo de Almafuerte, en Cacheuta, para continuar con sus condenas. Se enteró de que su madre y su tía, que iban camino al complejo penitenciario, habían fallecido producto de un fatal accidente de tránsito en el departamento de San Martín (versión de uno de los familiares a nuestro medio).
Luego de este lamentable episodio, comenzaron a tomar estado público las malas condiciones laborales en las que se encuentran los empleados penitenciarios de toda la provincia. Con nuestro medio dialogó un agente, quien señaló, entre otras cosas, que el cambio de régimen los perjudicó: «Es mucho lo que tiene que hacer un empleado penitenciario para llegar a trabajar; el cambio que se dio, con los nuevos horarios que impusieron, generó un gran problema con las movilidades y horarios». Antes, trabajábamos 24 x 48, lo cual nos permitía pasar más tiempo con nuestras familias, pero con este nuevo régimen que incrementó el gobierno y Orellana, el director del penal, lograron que el día de franco lo pasemos arriba de un micro y estar pocas horas con la familia».
Por otro lado, un ex penitenciario recientemente retirado se sumó a este reclamo y criticó a los jefes del servicio penitenciario y manifestó: «Trabajé 18 años en el servicio penitenciario y siempre se trabajó mal en las cárceles. Los altos mandos siempre tuvieron conocimiento de cómo se trabaja, pero el hilo se cortó por lo más fino. Ahora, el pobre pibe perdió a su madre, a su tía, estuvo de rehén y date por seguro que la culpa se la van a echar a él de las falencias, pero los grandes responsables son los jefes». Además, añadió: «No tienen el coraje suficiente para decirle a la ministra Rus, al gobernador Cornejo, de cómo se trabaja en el servicio penitenciario, porque tienen miedo, se cuidan entre ellos y quieren seguir ascendiendo. Los únicos que salen perjudicados son los pobres penitenciarios que están en los pabellones expuestos a todo cuando los jefes miran para otro lado».
En total, la provincia de Mendoza cuenta con una dotación estimada que va de 3.200 a 3.400 efectivos, luego de las últimas incorporaciones realizadas en la provincia al Servicio Penitenciario. Muchos de ellos deben viajar desde departamentos alejados para presentarse a trabajar, perdiendo varias horas de viaje y hasta incluso sin tener transporte a disposición.
Otro de los reclamos que hicieron los agentes penitenciarios es el salario que reciben, y es que un guardia cárcel percibe un sueldo cercano al millón de pesos. En relación a esto, explicaron: “Es una burla el sueldo, porque además de ser muy poco, las condiciones son pésimas y los aumentos que nos dan, no nos alcanza para llegar a fin de mes”.
A su vez, hay cierto malestar de parte de los trabajadores penitenciarios con Eduardo Orellana, director del Servicio Penitenciario, quien habría manifestado que el «responsable» de la toma de rehén fue el propio Zugasti, al asegurar que se expuso al contacto con los delincuentes y así pudieron utilizar el teléfono celular del agente para extorsionar a la familia y autoridades.





