Ante el reclamo de los cafeteros y comerciantes, se lanzó una nueva ordenanza.
El pasado mes de septiembre, se aprobó por unanimidad en el Concejo Deliberante de San Martín una ordenanza que prohibía bolsas de plástico común y envases de telgopor en los comercios para reducir la basura que no se degrada. Esta medida implicaría que aquellos que siguieran entregando estos elementos de plástico iban a ser multados, incluso los cafeteros. Sin embargo, en los últimos días, decidieron dar marcha atrás y armar una nueva ordenanza.
Con ese proyecto, desde la comuna anunciaron que los comerciantes tenían un plazo de 45 días para erradicar de manera definitiva las bolsas de plástico, y esto llevó a que los cafeteros de la zona reclamaran por la ordenanza, ya que aseguraron que iban a perder su fuente laboral y no podían reemplazar el vaso de telgopor por otro material.
Sin embargo, en los últimos días, la concejal de La Libertad Avanza, Agostina Zamarián, presentó una ordenanza que modifica la anterior y que elimina los artículos 2º, 3°, 5°, 6°, 7° Y 8° de la ordenanza Nº 3256/2026. Uno de los cambios más significativos se da en el Artículo 1° y que queda de la siguiente manera, que tiene como principal objetivo promover de manera voluntaria y progresiva la adopción de nuevas alternativas sustentables, reutilizables o biodegradables en el territorio de San Martín, garantizando así la libertad de los establecimientos comerciales en la elección de los insumos y materiales para el desarrollo de su actividad.
A diferencia del artículo modificado, establecía que tenía la erradicación de la entrega, comercialización y uso de bolsas de polietileno, plástico de un solo uso y materiales no biodegradables; lo que obligaba a dejar de entregar bolsas, como así también vasos de telgopor y de plástico.
Con la decisión de erradicar el plástico y otros materiales, muchos comerciantes, especialmente cafeteros, habían reclamado esta ordenanza: «Nos impedía trabajar porque no hay otra alternativa al vasito de telgopor, por lo que muchos íbamos a tener que dejar de trabajar en un lapso de 45 días». Y en relación a la modificación realizada por la concejal, aseguraron: «Estábamos pidiendo que no sea de un día para el otro, sino de manera gradual y que nos dé posibilidad de buscar otras alternativas, pero sin perder el trabajo».
La autora de este proyecto, Agostina Zamarián, dialogó con Radio Regional y dio detalles de las modificaciones y dijo: «Lo que cambia en esta nueva ordenanza que fue aprobada es el enfoque; pasamos de un esquema de previsión rígida y sanción a un modelo de acompañamiento de transición voluntaria. La anterior imponía un régimen severo, con multas y clausuras temporales o definitivas para los comercios, además de que el plazo de adaptación de 45 días era inviable».
Siguiendo esta misma línea, la edil manifestó: Lo que se hizo fue eliminar ese sistema punitivo de multas y clausuras que podía ser asfixiante para el almacenero, el quiosquero, el gastronómico o el emprendedor local. Es importante destacar el trabajo de la concejal, quien promulgó esto y donde se comparte que es fundamental el cuidado ambiental, pero recorriendo los comercios pudimos notar que la norma no resultaba aplicable en la calle. Entonces, modificar esta ordenanza es básicamente para ordenar esta normativa en estricta armonía con las leyes provinciales, para evitar que el municipio superponga cargas que excedan el marco legal provincial. A partir de ahora, la apuesta es la concientización y la voluntad, abriendo el espacio para que cada bloque pueda aportar sus metodologías de una manera progresiva y los comerciantes puedan adherir a esta norma voluntariamente».






